Guardiola promete cumplir el pacto con Vox, pero omite la “prioridad nacional”
La presidenta en funciones será investida de nuevo este miércoles con los votos de la ultraderecha y tras una parálisis de casi cinco meses


Afuera de la Asamblea extremeña suenan gritos en contra del acuerdo de PP y Vox: “¡Extremadura es solidaria!“, ”¡no es un pacto, es un atraco!“.
Los ujieres más veteranos del Parlamento de Mérida tienen que hacer memoria para recordar una gran protesta en el día de una sesión de investidura. Los hay que se remontan 11 años atrás, cuando José Antonio Monago alcanzó la presidencia por primera vez para el PP gracias a una polémica abstención de Izquierda Unida.
Adentro, mientras tanto, toma la palabra María Guardiola Martín:
—¡Lo que está firmado se llevará a cabo!
Cacereña y de 47 años, la baronesa popular cumplirá este miércoles con el dicho de a la tercera va la vencida, tras fracasar dos veces en sus anteriores sesiones de investidura del pasado marzo.
Guardiola gobernará de nuevo con Vox, a quien cede ahora dos consejerías (Familia —sin s— y Agricultura) y otorgó en 2023 una cartera de nueva creación (Gestión Forestal y Mundo Rural). Lo hace tras adelantar por primera vez las elecciones en esta región de casi un millón de habitantes y donde el PSOE ha gobernado 36 años, un auténtico bastión socialista que ha virado en las últimas elecciones hacia la derecha. PP y Vox lograron el pasado 21 de diciembre el 60% del sufragio, 40 escaños. Los populares, 29, uno más; y Vox, 11, seis más que en 2023.
📺 TV en DIRECTO | Guardiola, sobre el pacto con Vox: "Sé que el acuerdo ha generado ruido. No voy a entrar en eso, ni es el momento" https://t.co/4fSIBC4QO6 pic.twitter.com/dSKNnCAnPz
— EL PAÍS (@el_pais) April 21, 2026
La presidenta extremeña ha llegado a este 21 de marzo con una inédita parálisis regional de casi cinco meses. A solo 13 días de que se activara el calendario de la repetición electoral. En números, el pacto de Guardiola con Vox es muy claro. La formación de Santiago Abascal pasa de gestionar el 4% del Presupuesto anual (340 millones de euros) en la anterior legislatura, a pilotar ahora una de las principales carteras, la agrícola, que se lleva un 15% del reparto (1.305 millones).
“Sé que el acuerdo ha generado ruido”, ha dicho este martes Guardiola en sus primeras palabras hacia los extremeños. En un discurso leído con mucha vehemencia y energía, de una hora y media y 28 páginas. Ha mencionado a su socio de Gobierno cuatro veces. Y ninguna la manida “prioridad nacional” que se incluye en el pacto para garantizar las ayudas en la región.
“Sé que ha habido muchas interpretaciones interesadas”, ha observado. “No voy a entrar en eso. Ni es el momento ni merece la pena [...] Lo que está firmado es lo que se llevará a cabo. Lean el acuerdo palabra por palabra. Profundicen. Este gobierno jamás va a incumplir la ley”.
📺 TV en DIRECTO | Guardiola, en su discurso del debate de investidura: "He alcanzado un acuerdo con Vox, y lo digo con naturalidad, con la serenidad de quien sabe lo que hace y por qué lo hace" https://t.co/4fSIBC4QO6 pic.twitter.com/4o5Q8K8WBp
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Este pacto es la base de la estabilidad, ha dicho, pese a que en la anterior legislatura (2023-2025) otro acuerdo con Vox la llevó al precipicio. “Es un acuerdo bueno para todos los extremeños”, ha continuado. Ha sido un pacto que ha llegado hasta el Congreso de los Diputados, con más eco fuera que dentro de la región. El pacto supone el primero de este nuevo ciclo político, antesala de los que vendrán en los próximos días: Aragón y Castilla y León. Y el rechazo interno de dos bastiones populares: Madrid, con Isabel Díaz Ayuso, y Andalucía, con Juan Manuel Moreno.
“Y veremos a ver cómo termina”, decía un alto cargo popular en el patio exterior de la Asamblea extremeña al inicio de la sesión. Guardiola ha trazado su eje de Gobierno con la inmigración por bandera. “Un asunto que no podemos esquivar, que está en la calle y que preocupa a los españoles y los extremeños. Hablo de la inmigración. Y es algo que exige honestidad, claridad y que no admite más demagogia [...] El inmigrante no es un culpable por defecto. Es una persona con sus derechos y con sus deberes”.

El pacto de PP y Vox incluye el retorno a sus países de origen a aquellos menores inmigrantes de 18 años que hayan venido a Extremadura sin sus padres. También la eliminación de todas las ayudas económicas para aquellas ONG que asistan a los extranjeros en cualquier pueblo o ciudad de la región.
Ahora, los datos. Extremadura tiene actualmente acogidos a 73 menores. La población extranjera es el 4,6%. 12 puntos menos que la media nacional (16,3%). Según la última encuesta regional del CIS, de justo antes de las elecciones, la inmigración es el problema número 16 para los extremeños, mientras que la primera preocupación es el paro, seguido de las infraestructuras (tren, carreteras), sanidad, y vivienda. Extremadura es más una tierra de emigración que de inmigración, de aquí salieron más de 500.000 extremeños en los años 60 y 70 en busca de vida mejor.
Sin embargo, Guardiola y Vox han acordado también la creación de una Unidad de Verificación del Fraude prestacional y del Padrón, sin más detalles. “La finalidad es combatir el uso fraudulento del empadronamiento y de los recursos públicos que este reconocimiento habilita (...) La política migratoria de Pedro Sánchez es un absoluto fracaso”.
La presidenta en funciones ha asumido incluso el discurso de Vox con la okupación. “Vamos a garantizar asesoramiento jurídico inmediato a los afectados y también acompañamiento institucional”, ha prometido. “Para los casos más graves, aprobaremos medidas de apoyo habitacional y social para quienes vean vulnerado su derecho a la vivienda”. Extremadura ha registrado 142 ocupaciones de viviendas en 2024; casi la misma cifra que hace cuatro años, en 2021, cuando se contabilizaron 143, según los últimos datos del Sistema Estadístico de Criminalidad.
“Nuestro programa es, en esencia, una apuesta por la libertad”, ha continuado Guardiola. “Libertad económica, para que quien quiera emprender encuentre un gobierno que le abre la puerta. Libertad y justicia fiscal, para que las familias y las empresas no sientan que la Administración les asfixia. Libertad para elegir cómo educar a los hijos, cómo organizar la vida, cómo construir el futuro. Y, sobre todo, respeto por la identidad, la cultura y las tradiciones de esta tierra”. Ha garantizado también la gratuidad infantil, en línea con otras regiones del PP. Y la construcción de más vivienda de protección oficial.
“Señorías, he vuelto a esta Cámara para acabar con el bloqueo”, ha continuado. “He vuelto para ofrecer un camino. Para que haya gobierno. Para que haya certeza y para que haya un buen porvenir”. Guardiola asumirá este miércoles de nuevo el timón de Extremadura con Vox, y después de traicionar a sus propias palabras. Parece que ha pasado un siglo, pero fue en 2023 cuando, nada nerviosa, miraba con el rabillo del ojo el discurso de nueve minutos que tenía colocado sobre el atril en la sala de prensa de piedra de la Asamblea:
—Yo solamente tengo mi palabra y mi trabajo.

Y siguió. “Yo no voy a regalar consejerías. [...] Iremos a elecciones, si hay que ir. [...] Yo no puedo dejar entrar en mi Gobierno a aquellos que niegan la violencia machista, a quienes usan el trazo gordo, a quienes están deshumanizando a los inmigrantes, y a quienes despliegan una lona y tiran a una papelera la bandera LGTBI. [...] He hecho todo lo que estaba en mi mano. Mi promesa y mi tierra no son moneda de cambio de nada. Muchas gracias”. Ningún miembro del PP, ni autonómico ni nacional, se había mostrado con tanta fiereza contra Vox. Guardiola estaba convencida. Firme a su palabra despachó así el turno de preguntas:
―¿En ningún caso Vox entraría en un Gobierno de María Guardiola?
―No. No se puede utilizar las instituciones para ideologizar.
Siete días después, sin embargo, ya estaba sentada en un despacho de abogados fuera de Extremadura junto a su fiel escudero y número dos del partido en la región, Abel Bautista, y el entonces líder de Vox en Extremadura, Ángel Pelayo Gordillo. Todos firmaron un acuerdo de 60 puntos. Tres años después, y por ahora, el guion se repite. PP y Vox vuelven a gobernar adentro de la Asamblea. Y afuera, en la manifestación contra el acuerdo, una mujer de unos 50 años portaba una pancarta con una foto de Guardiola junto a una frase de Groucho Marx: “Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros”.


























































