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Muere en Nueva York la bailarina rusa Alexandra Danílova

El pasado domingo falleció, a los 93 años, en su residencia neoyorquina, la bailarina rusa Alexandra Danílova, una de las últimas leyendas vivas del ballet fundacional del siglo XX.Nacida en 1903 en la neoclásica Peterhoff, pequeña joya imperial en las cercanías de San Petersburgo, Alexandra Dioníseva Da-nílova perteneció ya muy joven al GATOB, el grupo en el que también militaba George Balanchine y que era la meca de la más rabiosa vanguardia suprematista en el ballet ruso de aquellos tiempos. Serge Diaghilev en 1927,la reclutó, ya en Occidente, para los Ballets Russes, y de allí pasó al Ballet de Monte Carlo primero, y a ser después la estrella absoluta de los Ballets del Coronel de Basil, con el que recorrió todo el mundo.

Danílova era el paradigma del canon estético de la ballerina soubrette, a medio camino entre el lirismo más virtuoso y la sólida técnica de origen italiano. Su modelo fue imitado por las generaciones posteriores, y siempre se admiró su discreta elegancia y fuerza, que apenas podía notarse, sobre las puntas. Se mantuvo en activo hasta hace muy poco como maestra emerita de la American Ballet Scholl y su registro la convirtió en la Coppelia más elogiada por la crítica del siglo XX.

Alexandra Danílova fue la protagonista absoluta de grandes piezas de Balanchine como Le Bal (1929) y Night Shadow (1946); con Leonidas Massine tuvo sus grandes laureles en El bella Danubio y Gaité parisienne (de los que quedan sendos filmes históricos). La estrella rubia no eludió el cine y trabajó en 1977 junto a Anne Bancroft y Shirley Maclaine en Paso decisivo, de Hebert Ross; además escribió un libro de memorias, delicioso recorrido por aquellos años de leyenda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de julio de 1997