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John Berger y Jean Mohr indagan en la relación entre texto e imagen

El escritor y el fotógrafo concluyen un trabajo de siete años

"Sólo ocasionalmente una imagen es autosuficiente", asegura el fotógrafo suizo Jean Mohr, que muchas veces se descubre a sí mismo contando la historia que se esconde detrás de cada una de sus fotografías. Para. reafirmar esa teoría, durante siete años Mohr y el escritor John Berger fueron testigos de la vida de los campesinos en los valles de la alta Saboya. El análisis, las anécdotas, los recuerdos y las fotografías realizadas se recogen en el libro Otra manera de contar, publicado ahora en España (Palabras de Arte de Mestizo), que a la vez que narra la vida rural indaga en el sentido de la fotografía.

Berger (Londres, 1926), que en la actualidad trabaja sobre una nueva novela, explica en el libro que su primer interés por la fotografía fue apasionado. Hace casi veinte años que se le ocurrió la idea de hacer una serie de fotografías que acompañaran y fueran intercambiables con una serie de poemas de amor. Para aprender a usar la cámara y poder hacer las fotos fue a visitar a Mohr, quien le enseñó con "infinita paciencia". Y durante dos años el autor de G hizo cientos de fotografías con la esperanza (le expresar su amor. Ahora, el fotógrafo y el crítico de arte son amigos además de colaboradores.Otra manera de contar, el cuarto libro que realizan juntos, combina la visión del crítico con la del fotógrafo, y está dividido en cinco partes. En la primera, Mohr escribe sobre aspectos de su experiencia como fotógrafo, y particularmente aquellos que ilustran la ambigüedad de una fotografía. "La foto es un lugar de encuentro donde los intereses del fotógrafo, lo fotografiado, el espectador y los que usan la fotografía son a menudo contradictorios", dice Berger en el prólogo.

La segunda parte es un ensayo que explora una posible teoría sobre la fotografía y el significado de las apariencias en sí mismas. La tercera parte la compone una secuencia de 150 fotografías sin palabras sobre la vida de una campesina titulada Si cada vez... En la cuarta, ambos disertan sobre algunas de las implicaciones teóricas sobre el modo en que han intentado contar una historia en Si cada vez..., y acaban con un recordatorio de la realidad de la que participan: la vida del trabajo de los campesinos.

"Los reportajes gráficos son el testimonio de un testigo presencial más que una historia, y es por esto por lo que tienen que depender de las palabras para poder superar la inevitable ambigüedad de las imágenes. En los reportajes, las ambigüedades son inaceptables; en las historias son inevitables", afirma en el libro Berger, quien concluye que con la invención de la fotografía adquirimos un nuevo medio de expresión más estrechamente asociado a la memoria que ningún otro. "La musa de la fotografía no es una de las hijas de la musa de la memoria, sino la memoria misma. Tanto la fotografía como lo recordado se oponen al paso del tiempo".

La versión española de Otra manera de contar, a cargo de Koro Acarreta, mantiene la estructura, la secuencia fotográfica y la distribución de los textos en cada una de las páginas exactamente igual que la edición norteamericana y la inglesa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de junio de 1997