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Juanma Bajo Ulloa estrena 'Airbag' en una cárcel de mujeres

"Me interesa buscar otros públicos", afirma el director al presentar su tercera película

El cineasta vasco Juanma Bajo Ulloa ha utilizado dos cárceles de mujeres de Madrid para proyectar por primera vez su última película, Airbag, que se estrenará en el resto de España el próximo día 20. El martes fue la cárcel de Carabanchel y ayer por la tarde la de Alcalá 2, donde un centenar de reclusas fueron espectadoras de su tercera película. "Me interesa buscar otros públicos con otras valoraciones; encontrar otras formas de ver cine" señaló el cineasta, de 30 años, que afirmó que tras este filme retomará un viejo proyecto "más barato y sencillo".

Airbag está protagonizada por Karra Elejalde, Fernando Guillén Cuervo y Alberto Sanjuán y el guión está escrito por Bajo Ulloa y los dos primeros actores. Con un presupuesto de 500 millones de pesetas, Airbag es una mezcla de comedia de acción (por ella desfilan casi 100 personajes diferentes) y una road movie con chistes entre Benny Hill y Quentin Tarantino.Paco Rabal, María de Medeiros, Natalie Seseña, Luis Cuenca y Carlos Arguiñano -uno de los productores del filme- son algunos de los actores secundarios que aparecen a lo largo de la película, de casi dos horas de duración.

Las reclusas de Alcalá 2 (en su mayoría menores de 25 años con delitos de robo y drogas) encontraron especialmente divertidas las escenas de sexo en los múltiples prostíbulos de lujo, que aparecen en el filme. Aunque fue el atropello de un guardia civil la escena más aplaudida de toda la película. Entre ellas comentaron las apariciones de Rosa María Sardá -"mira la de Olé tus vídeos"- y Pilar Bardem, cuyo vesturario de leopardo y peluca roja piropearon repetidamente.

Plá, el favorito

Pero de todos, sólo un actor logró despertar un interés unánime: el cantante catalán Albert Plá. Tras finalizar la proyección, todas bombardearon a Juanma Bajo Ulloa con preguntas sobre él. Las presas (fumando a escondidas de las funcionarias) sólo rechazaron a uno de los personajes del filme, el pederasta interpretado por Santiago Segura. "Cabrón", gritaron en una escena en la que mira las fotografías de una niña en ropa interior."La idea de estrenar en la cárcel ya surgió cuando hice mi segunda película, La madre muerta", explicó Bajo Ulloa. "Nos pidieron proyectar unas imágenes en la cárcel de Nanclares de Oca y yo sugerí proyectarla entera, lo permitieron y fue una experiencia muy interesante, y por eso ahora se nos ocurrió hacerlo otra vez, sólo que en una cárcel de mujeres, ya que dicen que yo sobre todo hago cine para mujeres. En las sesiones de cine habituales la gente está más pegada al asiento. Aquí, las reclusas están más distendidas y tienen menos prejuicios. Son otro público, como el de la sesión de las cuatro es diferente al de sesión de diez".

Tras la proyección, Bajo Ulloa -que dijo que su único deseo era que la película siguiera en cartel cuando las mujeres que habían asistido a la proyección salieran de prisión- contestó a las preguntas de las reclusas: "¿Por qué ocurre en Portugal?" ¿Cómo se te ocurrió elegir a Carlos Arguiñano?" "Cuando se destrozó el coche, ¿dónde pusieron el cigarro que estaban fumando?" "¿Cuáles son los grupos de música que tocan?"...

Una reclusa levantó el brazo y, señalando a su compañera, gritó: "Que ésta es muy tímida y le da vergüenza preguntar que por qué has cambiado tanto de estilo". El director justificó su nuevo trabajo mientras las entusiastas espectadores le gritaban: "Y no te agobies chaval, que está bien".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de junio de 1997