La visita del oso
Bellow siempre está alerta en busca de historias: "Tengo la oreja pegada al suelo. Como suelo decir, si tienes la oreja pegada al suelo, pueden ocurrir dos cosas: o te ensucias la oreja u oyes que el tren se acerca". Pero si no se tiene cuidado, se corre el riesgo de ser arrollado. "Bueno, no te acercas mucho a las vías".Bellow y su esposa (la quinta), Janis Freedinan, a quien él describe como "una observadora genial", dividen su tiempo entre Boston y su hogar en Vermont. El novelista, la quintaesencia del urbanita, tiene un estudio en el bosque. Algunas veces, mientras trabaja, le visitan animales salvajes. "Un oso negro vino hasta la puerta de tela metálica. Yo estaba escribiendo un cuento. Él me observaba a mí. Yo le observaba a él. Se lo estaba pensando". Luego el oso regresó al bosque y Bellow siguió escribiendo, sumergiéndose en la transformación de la realidad en una realidad ficticia mucho mayor. Una vez más, intentaba "penetrar en el misterio de las personas que crees conocer muy bien". Sus personajes están basados en personas reales: Humboldt en el poeta Delmore Schwartz;Henderson en Chandler Chapman.


























































