Los inspectores de Hacienda denuncian la pasividad de Costa ante la filtración "sesgada" de expedientes

La filtración de datos tributarios con nombres y apellidos ha causado hondo malestar entre los inspectores de Hacienda, que se sienten víctimas del acoso de determinados medios de comunicación. En una dura carta enviada al secretario de Estado de Hacienda, la asociación mayoritaria de este colectivo (Apife) reprocha a Juan Costa su pasividad en la defensa de la "honestidad" de los inspectores, le exige que acabe con las filtraciones y que tome medidas para depurar responsabilidades "políticas o administrativas". Añaden su alarma ante "la publicación parcial, sesgada y tendenciosa" de datos tributarios secretos y por el clima de "indefensión y desamparo" que perjudica tanto a los funcionarios como a los ciudadanos afectados.

La carta lleva fecha del 13 de mayo y ha dado lugar a una reunión celebrada el lunes pasado entre la junta directiva de la Asociación Profesional de Inspectores Financieros y Tributarios del Estado (Apife) -que agrupa al 90% del colectivo, según sus responsables- y el secretario de Estado de Hacienda, Juan Costa, a iniciativa de éste.Según alguno de los asistentes a la reunión, Costa negó ser autor de filtraciones interesadas, ya que dijo no tener acceso a los listados. Sobre todo hubo "buenas palabras", agregó la misma fuente. Costa, por su parte, explicó que siempre que se publica algún dato de carácter reservado se ordena una investigación, y garantizó la defensa de los funcionarios que puedan ser objeto de acusaciones falsas.

La carta, que no tiene desperdicio, revela un enorme descontento por parte de los inspectores a raíz de la denuncia efectuada por Costa en enero pasado sobre la presunta amnistía fiscal otorgada por el anterior Gobierno socialista. El presidente del Gobierno, José María Aznar, ratificó esta acusación y el coordinador general del PP, Ángel Acebes, señaló que con ello se benefició a los amiguetes del PSOE.

Inquietud

Tales afirmaciones implicaban necesariamente a los inspectores de Hacienda, que salieron inmediatamente al paso y negaron "tajanternente" haber recibido instrucciones políticas en ese sentido. El asunto no quedó ahí, sino que ha sido después convenientemente aderezado con filtraciones de expedientes concretos a El Mundo y Abc o expresamente señalados en el Parlamento por diputados del PP. En otro frente, las filtraciones han perjudicado a directivos de PRISA.En su agria misiva, Apife señala que a partir de enero vienen "asistiendo con mucha frecuencia y no menos estupefacción a una auténtica campaña, no sabemos si orquestada o casual, de acoso a la Inspección de los Tributos a través de numerosos medios de comunicación tanto escritos como hablados, que ponen en entredicho no ya la profesionalidad, sino también la honestidad de los funcionarios que desarrollan estas duras tareas de la inspección".

Señalan por ello su "inquietud y preocupación" ante una situación de "insulto permanente" que generaliza a todos los inspectores "conductas individuales, ni siquiera probadas, no sólo de falta de profesionalidad o negligencia, sino incluso de carácter delictivo". Añaden "como motivo de alarma" la publicación "parcial, sesgada y tendenciosa, de documentos protegidos por el secreto de las actuaciones inspectoras".

Los inspectores denuncian que, pese a esta exigencia de confidencialidad, "no se hayan depurado las responsabilidades políticas o administrativas por tan grave vulneración de los derechos mencionados". Esta situación crea, en opinión de los inspectores, un clima de indefensión y desamparo" tanto para ellos como para "los ciudadanos afectados que ven cómo datos declarados legalmente secretos y que tienen repercusión sobre su intimidad pueden aparecer en cualquier momento en diversos medios de comunicación".

Falta de respuesta

La preocupación de los inspectores aumenta en la medida en que observan "la falta de respuesta por parte de los máximos responsables de la Agencia Tributaria en la defensa de la función inspectora y de la honestidad y profesionalidad de sus componentes". A este respecto, echan de menos "comparecencias públicas de dichos responsables, en las que con la claridad, reiteración, intensidad y contundencia que sean necesarias respondan a las graves acusaciones que se están haciendo a este grupo de funcionarios".Las exigencias de la Apife a Costa son claras y contundentes:

-Acabar con las continuas filtraciones de expedientes tributarios a los medios de comunicación, mediante la utilización en su caso de las acciones administrativas o judiciales que procedan.

- Amparar y apoyar a los funcionarios que, sin pruebas, sean denunciados por dichos medios mediante la adopción de las medidas que sean necesarias y adecuadas a tal Fin.

- Acciones positivas dirigidas a restablecer la imagen y el prestigio de la Administración Tributaria y de los miembros que la integran.

La carta de Apife recuerda finalmente el derecho que le asiste para "ejercer las acciones que considere oportunas en cualquier ámbito en defensa de sus asociados".

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 20 de mayo de 1997.

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