La miseria de los niños se agrava tanto en los países pobres como en los ricos

La pobreza infantil aumento en Washington hasta en un 85% en cuatro años

La miseria se ceba principalmente en los niños, en especial en los países empobrecidos. El problema se agrava, y también aumentan las víctimas infantiles en el mundo rico. La Oficina del Censo de Estados Unidos revela que en Washington, capital del país más poderoso y desarrollado, el número de niños que sufrían pobreza se incrementó en un 85% de 1990 a 1994. La Comisión de Deuda Social del Parlamento Latinoamericano cifró en 110 millones la población que en Iberoamérica vive en la miseria: la mitad son niños, muchos de los cuales sufren abusos de todo tipo.

Niños y mujeres son quienes más directamente sufren la miseria en el mundo, según denuncian repetidamente instituciones internacionales. Pero la dentellada de la pobreza no sólo muerde a los menores del Tercer Mundo. La Oficina del Censo de Estados Unidos hizo ayer público un informe según el que, en pleno Washington había 23.514 niños pobres en 1994, mientras que en 1990 eran 18.355. El estudio evidencia que, en el área de la capital en cuatro años la pobreza entre niños en edad escolar aumentó un 85%. En la ciudad propiamente dicha creció lo mismo que el porcentaje medio del país: un 28%, según The Washington Post.

En el distrito de Columbia, al que Washington pertenece, se incrementó el número de niños en la miseria, pese a que bajaron los nacimientos. Un 31% de pequeños estaban por debajo del nivel de pobreza, cifrado en EE UU en 16.000 dólares (unos 3,2 millones de pesetas) para una familia de cuatro miembros.

El problema se intensifica en barriadas como Fairfax y Montgomery, donde crece la necesidad de servicios sociales y escuelas. Buena parte de la ayuda social para inmigrantes legales asentados en ciudades como Washington se verá suprimida, por la reforma de la asistencia pública aprobada por el Congreso, de mayoría republicana, en 1996. "La pobreza aumenta", dice Lawrence Kugler, coordinador educativo en Fairfax.

En Washington hay más inmigrantes, pero la recesión destruyó, entre 1990 y 1992, 90.00.0 puestos laborales. Aunque la economía estadounidense ha repuntado, los expertos son pesimistas. "No hay duda de que existe aquí más gente que puede empobrecerse que la que había hace unos años", dice Philip Dearborn, presidente de un centro privado de investigaciones sociológicas. Iberoamérica

En 1990 había 110 millones de personas bajo el nivel de la pobreza en Iberoamérica, según un informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) analizado y asumido en la VII Reunión de la Comisión de Deuda Social del Parlamento Latinoamericano (Parlatino), clausurada ayer en Buenos Aires.

"Casi el 50%" de los pobres en Iberoamérica "son niños", dice Néstor López, de Unicef-Argentina. Unos 100.000 sobreviven en la calle. La tasa de mortalidad infantil alcanza a 180 por cada 100.000 niños, por lo que sigue siendo cinco veces mayor que la de los países ricos. La desnutrición afecta a siete millones de pequeños. En Argentina había en 1991 un 35% de niños en la pobreza. Según el informe, en el subcontinente persisten la venta de menores, la explotación sexual y el reclutamiento militar de niños.

La semana pasada tuvo lugar en Cartagena de Indias (Colombia) la I Reunión de Ministros de Trabajo Iberoamericanos sobre Trabajo Infantil, organizada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que cifró en 7,6 millones los niños obligados a actividades laborales en esos países. El Gobierno del PP -pese a que en 1995 los socialistas aportaron unos 1.700 millones de pesetas para el plan IPEC de erradicación pogresiva del trabajo infantil- sólo envió una delegación de segundo rango, y tanto el ministro Javier Arenas como el secretario de Estado de Cooperación, Fernando Villalonga, excusaron su asistencia.

Incluso en países donde las perspectivas económicas son favorables, como China, la pobreza es aún invencible en ciertas zonas. El Parlamento chino afirmó ayer que resulta inevitable trasladar a la población de ciertas regiones especialmente míseras. Uno de los vicepresidentes parlamentarios cifró en 58 millones los pobres de solemnidad en una población de 1.200 millones. El Banco Mundial estima que 350 millones de chinos subsisten con menos de 140 pesetas al día.

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