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Pujol acusa al PP de incumplir el pacto de la sanidad, pero evita dar un ultimátum al Gobierno de Aznar

Jordi Pujol tildó ayer de "especialmente grave" el incumplimiento del compromiso del Gobierno del PP de resolver el abultado déficit de la sanidad, pero evitó en todo momento que sus palabras adquirieran la categoría e ultimátum a su aliado José María Aznar. En respuesta a unaregunta parlamentaria de Esquerra Republicana, el presidente e la Generalitat expresó su "profunda preocupación" por el incumplimiento de este punto del acto CiU-PP que hace un año permitió el acceso de Aznar a La Moncloa, y anunció que ejercerá toda la presión que esté a su alcance para obligar al Gobierno cumplir su compromiso. El vicepresidente Francisco Álvarez ascos y otros miembros del Ejecutivo enviaron inmediatamente mensajes tranquilizadores a Pujol aseguraron que el Ejecutivo cumplirá los pactos.

El presidente catalán expresó en el Parlamento catalán su convicción de que el Gobierno central no ha querido reconocer el déficit que arrastra la sanidad ara impedir que las cifras del déficit público se disparen en vísperas del examen de Maastricht. Horas antes, Pujol se había reunido con los consejeros de Economía y Sanidad del Gobierno catalán, Maciá Alavedra y Eduard Rius, respectivamente, para analizar la situación de la financiación sanitaria y preparar su interenvención parlamentaria. A la salida, Alavedra ya negó que CiU era a plantear un ultimátum al Gobierno de Aznar: "Nosotros no somos gente de ultimatos".

El día anterior, el portavoz de CiU en el Congreso, Joaquim Molins, había advertido que su grupo está dispuesto a apoyar al Gobierno del PP durante toda la legislatura siempre y cuando éste cumpla sus compromisos. Molins precisó que la financiación sanitaria forma parte del pacto suscrito hace un año entre CiU y el PP.

En la Generalitat existe inquietud por la falta de resultados de la subcomisión parlamentaria encargada de estudiar un nuevo sistema de financiación sanitaria. El Gobierno catalán atribuye este estancamiento a la ausencia de propuestas del Ejecutivo central, que si bien ha aceptado que el reparto de los recursos se haga teniendo en cuenta la población -con unos correctivos que CiU acepta-, se resiste a incrementar las dotaciones presupuestarias y que éstas crezcan anualmente por encima del PIB nominal.

El informe que recientemente presentó ante esa subcomisión el ministro de Sanidad, José Manuel Romay, ha sido calificado de "decepcionante" por los nacionalistas catalanes. La sanidad representa el 30% del presupuesto total de la Generalitat, aunque la mejora de la financiación sanitaria beneficiará también a todas las autonomías con competencias en sanidad y al propio Insalud. Romay se apresuró ayer a tranquilizar a los nacionalistas catalanes afirmando que el acuerdo "no tardará mucho en conseguirse". No obstante, su colega de Administraciones Públicas, Mariano Rajoy, vinculó el acuerdo a la discusión global de los presupuestos del Estado para 1998, que es precisamente lo que CiU quiere evitar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de mayo de 1997