Pilar Miró:"Lope se adelanta a su tiempo en los personajes femeninos"

La directora estrena en Madrid 'El anzuelo de Fenisa'

Pilar Miró siempre prepara algo mientras está enzarzada en otra cosa. Tras su triunfo con el filme El perro del hortelano vuelve al teatro y a su autor fetiche, Lope de Vega, esta vez para llevar a los escenarios otra de sus comedias, El anzuelo de Fenisa, que el próximo día 8 estrena en el teatro de la Comedia de Madrid con la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Mientras ensaya, ya proyecta dirigir en cine la tragedia El castigo sin venganza, del mismo autor, al que considera un cronista crítico, defensor de la mujer y terriblemente actual.

Miró explica la razón por la que una mujer tan de aquí y de ahora como ella sucumbe una y otra vez a Lope de Vega, al que ha llevado al cine, el teatro y la televisión: "Lo encuentro muy cercano, y cuando trabajo necesito sentirme cerca de aquello que otro ha contado, cuando y como sea, para poder a mi vez traducirlo y ser mediadora".A la hora de abordar el teatro clásico ha tenido claro ir a uno de los grandes. Y Lope es un autor fetiche en la biografía de la directora, sobre todo en su última y exitosa experiencia con la película El perro del hortelano. No contenta con esa incursión en Lope, que no era la primera, repite, ahora en teatro, con otra de las comedias italianas del autor, El anzuelo de Fenisa.

Pero además se le ha metido en la cabeza uno de los textos más difíciles del Fénix de los Ingenios: El castigo sin venganza. Miró anda rumiando llevarla al cine, en contra de la opinión de expertos de los que se fía, que le recomiendan encarecidamente El caballero de Olmedo para la nueva aventura. Pero no hay nada que hacer, porque el carácter testarudo de esta mujer es famoso: "La tengo aquí metida, y vamos que si la hago", dice mientras se señala la mollera.

Todas las obras elegidas tienen en común el contar historias de amor: "Es cierto que si alguien se fija un poquito se me ve el plumero, me gustan las historias de amor en el cine y el teatro, porque ahí me las creo, tienen su principio y su fin, y en la vida real cambian, nunca sabes cómo terminan".Defensor de las mujeres

Sobre la comentada misoginia de Lope de Vega, Miró afirma: "Todos los hombres tienen un punto de misoginia, pero Lope no es un autor que trate especialmente desde esos presupuestos a la mujer; además me parece muy atrevido y crítico con la sociedad, se adelanta a su tiempo en determinados personajes femeninos, por lo que casi diría que es un defensor de las mujeres". Y añade: "A él le interesan los personajes con las características que le valen para hacer una crónica, porque cuenta cosas que conoce y me atrevería a pensar que ha vivido, y las cuenta subjetivamente, toma partido". Eso lo ejemplifica El anzuelo ... : "Ambienta obras en Italia porque situándolas allí parecen menos escandalosas, pero está hablando de lo que le rodeaba", señala.

Lo que deja claro, al igual que los expertos en Lope, es que esta obra no es de enredo ni de capa y espada: "Habla de una mujer que quiere esquilmar a los hombres..., y los esquilma", dice con una sonrisa delatora. "Es que me acuerdo de lo actual que es; el personaje de Fenisa engaña y seduce porque lo que quiere es tener dinero y hacer negocio, con un concepto absolutamente materialista de la vida, a consecuencia de un desengaño que debió de marcarla en su juventud". La directora de El crimen de Cuenca tiene claro que las cosas negativas marcan y enseñan: "Aunque no sirve para nada la experiencia, porque te pueden dar hostias una y otra vez", dice riéndose abiertamente.Queda en la duda si Miró saldrá a saludar al escenario tras el estreno del próximo jueves, ya que hace años decidió no hacerlo: "Ha pasado el tiempo, pero no termino de ver necesaria mi presencia allí". Pilar Miró

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 02 de mayo de 1997.

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