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Reproches al Gobierno por querer suprimir el derecho de asilo

El Gobierno, con su propuesta de suprimir el derecho de asilo entre los países miembros de la UE, confunde el contenido de este derecho con la lucha contra el terrorismo. Así lo creen Amnistía Internacional (Al), la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) y Jueces para la Democracia (JpD), organizaciones que consideran la propuesta española como "el último eslabón de una política restrictiva" que atenta contra los derechos fundamentales y viola los acuerdos internacionales suscritos por los miembros de la UE.Al, JpD y CEAR entienden el reto del Gobierno español de acabar con el terrorismo. Pero no aceptan que, para conseguir este fin "razonable" se confundan dos conceptos: el asilo y la extradición. Para los representantes de estas tres organizaciones, es un "mal servicio a la democracia luchar contra el enemigo [el terrorismo] a base de recortar los derechos fundamentales"

Para los représentantes de estas organizaciones, éste es el problema que subyace en la propuesta española de "suprimir" el derecho de asilo entre los paises miembros de la UE, una propuesta que niega inclusó la, posibilidad de demandar el asilo -esencia de este derecho, reconocido en la Convención de Ginebra-, al convertir "en excepción lo que es un principio: el derecho de cualquier ciudadano de cualquier país a pedir asilo".

Soberanía

La propuesta española, aunque ha sido modificada, continúa "igual que antes". Una de las principales críticas expresadas ayer por los representantes de estas organizaciones es que dicha propuesta establece un requisito que la legislación internacional no reconoce: la decisión final queda en manos del Consejo Europeo, un órgano supranacional que, por ahora, carece de personalidad. "La UE no constituye, todavía, una soberanía".

Las organizaciones critican, además, que en ese Consejo, que decidirá si se admite a trámite una petición de asilo, tendrá voz y voto el país de la UE del que sea originario el demandante de asilo. Sin embargo, la propuesta no dice si el peticionario va a ser oído.

Además de reflexiones críticas, estas organizaciones proponen soluciones: la aplicación de procedimientos urgentes y abreviados en la tramitación de las peticiones de asilo y un tratamiento individualizado y personal de cada demanda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de abril de 1997