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El aborto divide a los socialistas portugueses

Los proyectos de ampliación de la ley del aborto que hoy se debaten en el Parlamento portugués han provocado una fuerte división en el Partido Socialista (PS), lo que mantendrá la incertidumbre hasta la hora de la votación, prevista para esta noche.Dirigentes históricos del PS han criticado duramente las declaraciones, realizadas como ciudadano, del primer ministro socialista Antonio Guterres, quien se ha manifestado contra la despenalización del aborto en los tres primeros meses de embarazo solicitada por las Juventudes Socialistas (JJSS) y el Partido Comunista.El presidente honorario del PS, Manuel Tito de Morais, ha enviado una carta a todos los diputados socialistas reclamando su apoyo para la liberalización del aborto'. Contra la opinión personal del primer ministro y secretario general del PS, Tito de Morais defiende que la regulación del aborto "es un problema asumidamente político y no una materia de naturaleza íntima o de consciencia personal" que, sin duda alguna, "es preciso legislar". Por su parte, el vicepresidente del Parlamento, el dirigente histórico de los socialistas Manuel Alegre, defiende que "hoy como ayer" el aborto es "una cuestión política" que "si hoy es una materia de conciencia también debería haberlo sido en el 82", arremetiendo así contra el primer ministro, quien en 1982 votó a favor de la despenalización. El dirigente socialista añade que su postura está de acuerdo con la tradición de los partidos socialistas europeos, que es una tradición laica y republicana". Alegre ha criticado duramente las declaraciones del primer ministro porque, en su opinión, "se debe hablar sin hipocresía" y el líder socialista no puede "intentar influir en el voto de los diputados de su grupo, porque no es un ciudadano cualquiera, es el primer ministro y el secretario general del PS".Por su parte, la derecha se muestra firmemente contraria a la liberalización, si bien algunos diputados han expresado su apoyo al proyecto de las JJSS. El líder del primer partido de la oposición, el socialdemócrata Marcelo Rebelo de Sousa -que singularmente no es diputado-, recomienda el voto contra la despenalización y utiliza los argumentos de la derecha más ultraconservadora. El dilema, dice, "es escoger entre el derecho a la vida de un niño y la libertad de la mujer; ante esas dos circunstancias, el valor del derecho a la vida y la libertad de poder matar, mi postura es reconocer el derecho a la vida no tengo ninguna duda".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de febrero de 1997