Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
FRANCIA: REFORMA UNIVERSITARIA

La orientación del alumno clave para evitar la selectividad, la masificación y el fracaso

, La Universidad francesa para el arranque del siglo XXI nacerá el curso que viene. El plan de reforma de la Universidad, recién presentado por el ministro de Enseñanza, el centrista François Bayrou, aspira a modernizar la institución, reducir el nivel de fracaso entre los estudiantes y ofrecer una enseñanza, más generalista, al menos en los primeros ciclos, contando con que el mundo laboral es cada vez más flexible y cambiante. La reforma rehúye la selectividad previa, apuesta por la orientación al estudiante y la evaluación continua, introduce la experiencia profesional en los últimos tramos y generaliza el pago de un salario estudiantil.

Formalmente, la mayor novedad estriba en la supresión del curso anual: el semestre es la nueva unidad de medida y, con el primero, el que marca el ingreso en la Universidad, convertido en un tanteo global que debe permitir al alumno concretar su elección de carrera o saltar a otra facultad, sin necesidad de haber perdido el tiempo o de haber acumulado una cierta sensación de fracaso.

Buena acogida

El plan de reforma ha sido bien acogido en general por todos los sectores, consultados previamente durante 18 meses para lograr el consenso. "Por primera vez son los estudiantes quienes imponen una reforma", afirma Pouria Amirshahi, presidente de la izquierdista Unión Nacional de Estudiantes Franceses-ID. El Sindicato Nacional de Enseñanza Superior, mayoritario entre los profesores, considera que la reforma es "positiva, aunque carece de la ambición necesaria", y teme que falte presupuesto para su aplicación íntegra.

El principal objetivo de la reforma ha sido, desde el principio, reducir la masificación y el altísimo nivel de fracaso (sólo un 28% de los estudiantes superan los dos primeros años) sin recurrir a la selectividad previa. "La Universidad francesa", dijo el primer ministro, Alain Juppé, unos meses atrás, "es hoy una máquina de organizar naufragios para localizar a los mejores nadadores". Limitada por arriba por las prestigiosas grandes escuelas (Escuela Nacional de Administración, Politécnica, etcétera) y por abajo por los institutos técnicos, la Universidad francesa viene padeciendo serios problemas de identidad. La fórmula finalmente adoptada por el Gobierno francés contiene algo parecido a una selectividad suave. El primer semestre de todas las carreras universitarias estará, desde septiembre, destinado a la orientación. "Se trata de dar al estudiante todos los elementos para que elija con pleno conocimiento de causa", afirma el ministro Bayrou. El primer semestre será común a varias facultades y se podrá elegir entre ocho opciones: Derecho-Economía-Gestión, Letras-Lenguas, Ciencias Humanas y Sociales, Ciencias, Artes, Ciencias de la Actividad Física, Ciencias de la Organización y Técnicas de Ingeniería. En esos seis meses de ingreso se aprenderá la metodología del trabajo universitario y las características de las carreras limítrofes, para que el estudiante confirme o rectifique su opción inicial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de febrero de 1997