Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cien médicos que recibieron incentivos de un laboratorio quedan libres de acusacion penal

El Insalud asegura que, una vez agotada la vía judicial, sancionará a los facultativos

Que un médico reciba incentivos de un laboratorio en forma de viajes y regalos no es delito. Así lo ha decidido la Fiscalía del Tribunal Superior de Madrid,al calificar un caso denunciado por el Insalud con documentos a los que se tuvo acceso graqcias a un médico que falsificaba recetas de un laboratorio catalán. En el terreno judicial, sólo dos responsables de este laboratorio y un médico serán acusados, pero el Insalud está satisfecho, ya que asegura que, agotada la vía judicial, se cerrarán los expedientes abiertos a estos médicos para empezar a erradicar estas prácticas.

El informe fiscal da por sentado que el laboratorio Kendall -una pequeña empresa radicada en Barcelona- desarrollaba en 1993 y 1994 "una política general tendente a la potenciación de la venta de productos elaborados por el laboratorio y centrada fundamentalemente en invitaciones a congresos médicos a numerosos facultativos que desempeñaban sus funciones en distintos puntos del territorio nacional". El fiscal no pide pena para ellos, pero sí afirma que "procede deducir testimonio al Insalud a los efectos disciplinarios pertinentes" para todos ellos.

Cohechos y estafa

El listado de los 101 médicos favorecidos por el laboratorio con el fin de que aquéllos recetaran sus productos lo encontró la policía en un, registro realizado a raíz del descubrimiento de que uno de esos médicos había rellenado cerca de 500 recetas falsas de medicamentos de Kendall. Recetas a nombre de pensionistas que nunca se enteraron de la utilización fraudulenta de sus datos.Para el fiscal, sólo la actuación de esté médico -también favorecido por los incentivos de Kendall-, la actuación del administrador único de Kendall y la de su representante en Madrid mereceria pena. Para el médico, Rafael Manuel García Bobadilla, pide dos años por cohecho, seis por falsedad y estafa y siete de inhabilitación. Para el ex representante del laboratorio, Agustín Mancheño Llorente pide otros ocho años por los mismos delitos. Para el administrador único, Luis Bahamonde Falcón, pide sólo dos por cohecho.

El médico García Bobadilla, especialista en aparato digestivo del ambulatorio de la calle del Aguacate en Madrid, disfruta de la jubilación anticipada desde hace un año, informa Yvonne Buchholz. Contra otro médico que el Insalud aseguró realizaba las mismas prácticas no hay acusación fiscal. "Era un médico militar que no formaba parte de la plantilla del Insalud. Su contrato quedó rescindido", explicó ayer Angel Guirao, subdirector de Inspección del Insalud.

Para Guirao, no es una mala noticia que el fiscal no acuse a los otros 99 médicos que recibieron los incentivos. "A todos ellos se les abrió un expediente disciplinario que quedó en suspenso en tanto llegaba la decisión judicial. Ahora es el momento de actuar y decidir si hay que suspenderles de empleo y sueldo", dijo Guirao, que aseguró que la voluntad política es la de "erradicar estas prácticas tan extendidas". Las administraciones sanitarias autónomas, como la catalana, ya ,anunciaron en su momento su disposición a abrir expedientes informativos a sus médicos correspondientes (Véase EL PAÍS del 8 de noviembre pasado).

Para el laboratorio Kendall, el informe fiscal demuestra que no hay nada delictivo en esa "política de potenciación de la venta de productos". "Al representante lo despedimos ya entonces porque detectamos ano malías en su gestión", explicó' ayer Luis Bahamonde. "Respecto a lo de los incentivos estoy llegando a la conclusión de que nuestro único error ha sido el de tener todas nuestras cuentas con total transparencia".

Para Quirao, la magnitud del asunto es importante, ya que gracias a la investigación policial abierta se ha comprobado qué tipo de prácticas hace un laboratorio de poca envergadura. La invitación a congresos médicos a los facultativos es habitual entre los grandes laboratorios. De hecho, Farmaindustria posee su propio código deontológico fijando y limitando la forma en la que se deben hacer las visitas médicas y las invitaciones a congresos. Una de las auto limitaciones oficiales es la de invitar sólo al facultativo; sin acompañante y la de limitar el importe de la bolsa de viaje a 100.6ó0 pesetas si el congreso es en España o de 250.000 si es en el extranjero.

Triunfalismo informativo

El centenar de médicos que figuraba en los listados de Kendall y que fueron denunciados por el Insalud trabajan para la sanidad pública en distintos puntos de España. El mayor grueso está en Cataluña, donde hay 27. En Andalucía hay un total de 17 y en la Comunidad Valenciana, 21.Tanto para Kendall como para fuentes jurídicas consultadas, la Administración central informó sobre este asunto en noviembre pasado con exageración y triunfalismo. El Ministerio de Interior fue el que adelantó la noticia a la prensa con una nota informativa titulada: "Desarticulada una trama de falsificación de recetas de la Seguridad Social". Y añadía: "En la operación han sido detenidas 28 personas, entre las que se encuentran dos responsables de laboratorio, dos farmacéuticos y 20 médicos. Las denuncias se extienden a otros 81 médicos".

El Ministerio de Sanidad convocó entonces una rueda de prensa en la que Guirao aportó más detalles sobre el asunto. La investigación judicial data de 1994 y, según Guirao, los médicos involucrados han seguido prescribiendo recetas. La denuncia y la detección de la falsificación por parte de García Bobadilla fue posible gracias a la creciente informatización del sistema nacional de salud.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de enero de 1997