El progresista "intolerante"

El libro del profesor Quintana hace una elocuente comparación entre progresistas y conservadores: "El progresista no suma; únicamente suple o reemplaza. Vive del momento presidente; ignora su origen. (...) Su patrimonio personal es efímero, pobre, frágil o endeble, voluble, inestable, versátil e inconsecuente. Por eso su personalidad es superficial, desarraigada, irreflexiva, dependiente, inestable, agitada, extravertida, inconsciente, frágil, huidiza, intolerante, desprovista de criterios sólidos o referentes, carente de sentido"."La personalidad del conservador (...) es sólida, densa y rica, consistente, firme, tolerante, orientada por criterios sólidos, serena y estable, introvertida, coherente, llena de sentido.".
Archivado En
- SOS Racismo
- Bienestar social
- Discriminación sexual
- Despoblación
- Profesorado
- Problemas demográficos
- Xenofobia
- ONG
- Psicología
- Política social
- Solidaridad
- Universidad
- Comunidad educativa
- Derechos humanos
- Educación superior
- Grupos sociales
- Racismo
- Sistema educativo
- Mujeres
- Demografía
- Discriminación
- Delitos odio
- Educación
- Prejuicios
- Delitos


























































