El 95% de la exportación de frutas y hortalizas utiliza el camión frigorífico

El sector exportador de frutas y hortalizas de la península se halla casi en su totalidad ligado a las carreteras. Por razones de rapidez y precio, productores y exportadores han optado por los camiones frigoríficos como el mejor medio para llegar a los puntos de destino en toda Europa y especialmente a los países comunitarios... a pesar del riesgo que supone la necesidad de atravesar las carreteras francesas.

Con la carretera como medio de acceso a esos mercados exteriores, se halla montada toda la actual infraestructura de carga y distribución hortofrutícola española en toda Europa. Una estrategia habitualmente buena para dar salida cada año a unos siete millones de toneladas de frutas y hortalizas, por valor de unos 750.000 millones de pesetas, pero que, con motivo de los problemas de los camioneros en Francia, ha mostrado también cuál es uno de sus principales puntos débiles.Una parte muy importante de las producciones hortofrutrícolas españolas está concebida y programada para atender las demandas de estos productos en el conjunto de los mercados europeos y especialmente los comunitarios, donde destacan los casi dos millones de toneladas de productos importados por Alemania, los 1,5 millones de toneladas de Francia, casi un millón de toneladas del Reino Unido y 909.000 toneladas para los Países Bajos.

Actualmente, el 95% del transporte en el sector desde la península se hace por carretera, siendo prácticamente inexistente la venta de productos por vía férrea, mientras que por avión se colocan solamente algunas partidas de tomates desde Almería a Estados Unidos.

En este momento, España cuenta con una flota de unos 6.000 camiones frigoríficos, con posibilidad de transportar semanalmente unas 250.000 toneladas en los meses punta.

En medios del sector se afirma que, a pesar de los riesgos que supone tener que exportar por La Jonquera, la carretera sigue siendo un elemento casi insustituible, ya que otras vías alternativas supondrían modificar la logística actual de la distribución, además de encarecer y retrasar los envíos.

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