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Antonio Saura elige a los contemporáneos de Francisco de Goya

Una exposición recoge el espíritu goyesco en la figuración subjetiva de 68 artistas

El pintor Antonio Saura (Huesca, 1930) ha preparado una exposición para Francisco de Goya (Fuendetodos, 1746-Burdeos, 1928). Después de Goya. Una mirada subjetiva, que se inaugura el martes día 19 en tres espacios de Zaragoza, reúne 206 obras de 68 artistas contemporáneos. "Onirismo, sátira, crueldad y expresividad son las zonas de Goya precursoras del arte del siglo XX", declara Antonio Saura. "Son obras que le hubieran interesado a Goya"

"Goya iluminó nuestra época". Antonio Saura no ha podido pintar en los últimos seis meses, dedicados a la exposición Después de Goya. Una mirada subjetiva, organizada por el Gobierno de Aragón con motivo de los 250 años del nacimiento del pintor. Como comisario y editor del catálogo, ha buscado en este homenaje a Goya reunir las obras que le hubieran interesado después de su muerte. También quiere resaltar "el triunfo de la pintura".Picasso, Bacon, Tàpies, Ensor, De Kooning, Masson, Miró, Kubin, Dalí, Appel, Baselitz, Morris, Redon, Giacometti, Castillo, Gironella, Rainer y Gordillo figuran entre los 68 artistas que tienen "paralelismos o afinidades con el espíritu de Goya". "Es una exposición injusta, porque no están representadas todas las tendencias, como el cubismo, la nueva objetividad, la abstracción geométrica o el realismo objetivo. La muestra se concreta en las tendencias de carácter subjetivo, con el predominio de la expresividad a partir de la muerte de Goya, en aspectos como el mundo del inconsciente y la sátira social, una mirada cruel frente a la realidad y la expresividad más libre, aspectos fundamentales para explicar el siglo XX y reflejar una intemporalidad existencial".

"Es una exposición muy libre, con un concepto muy abierto. No he pedido obras concretas que se hayan dedicado a Goya o tengan una influencia directa. Se buscan afinidades, pero no una influencia directa. Intenta demostrar que en nuestros días hay un arte basado en el afecto y la expresividad por encima de las modas estéticas o coyunturales. Es una manifestación también del triunfo de la pintura y de que es un medio de expresión válido en nuestra época, dominada por un arte efímero y condenado a su autodestrucción, una reiteración de formas plasmadas por una vanguardia sometida a las presiones de la moda".

Gran eclecticismo

Saura admite que es una selección personal y subjetiva. "Refleja gustos personales, pero también un gran eclecticismo, que incluye obras con cuyos criterios no estoy de acuerdo pero forman parte de esa corriente subterránea que llega hasta nuestros días". Como comisario de la exposición, adelanta que se podrá criticar la escasa presencia de artistas españoles. "He planteado una exposición internacional porque en un principio se había programado para el Año Goya una exposición de autores españoles y otra de aragoneses en homenaje al pintor. He puesto a Tàpies, de mi generación, pero también más jóvenes, como Gordillo, maestro de la subjetividad, y Víctor Mira, que cierra el montaje. Las obras son poco vistas en España, y sobre los españoles se puede conocer en galerías y museos".Saura ha planteado dos grandes líneas de montaje, dividido en tres edificios de Zaragoza: el Gabinete nostálgico y El triunfo de la pintura. En el Gabinete nostálgico ha colocado en la sala CAI-Luzán (paseo de la Independencia, 6) el Sueño de la razón, con dibujos y grabados del siglo XIX, y La mirada cruel, hasta la actualidad. Los desastres de la guerra, en el palacio de Montemuzo (Santiago, 34), donde se ha instalado la única escultura, un conjunto de Magdalena Abakanowicz, "dramático y testimonial de nuestra época".

En el palacio de la Lonja (plaza del Pilar) se han colocado las pinturas, muchas de ellas de gran formato. En el recorrido aparecen La figura moderna (de Ensor a Picasso), Espacio y gesto (abstracción lírica y expresionista a partir de la II Guerra Mundial) y La imagen pintada (figurativa de posguerra al margen de las corrientes vanguardistas, pero con el espíritu de la modernidad).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de noviembre de 1996