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Daniel Múgica se retrata en su nueva novela, 'La ciudad de abajo'

Daniel Múgica (San Sebastián, 1967) y Camilo José Cela intercambiaron ayer toda clase de piropos durante la presentación de La ciudad de abajo (Plaza y Janés), la última novela del primero. "Estoy satisfecho de presentar a un escritor joven, espécimen que ha desaparecido en la literatura española", empezó Cela, con su habitual sarcasmo provocador."Es un gigante y ante los gigantes más vale la pena callar", le replicó Múgica. "He buceado siempre en Camilo, al que hay que leer para exprimir y luego desterrar".

Tras el intercambio de requiebros, Cela explicó que en literatura sólo tiene interés lo que se ha vivido y no lo que se ha leído. En este último caso nos enfrentamos con frecuencia, dijo, a "novelitas mal traducidas del inglés".

"Hay que escribir sólo de lo que se ha vivido, de ahí la falacia de la novela histórica". Sobre la novela del joven Múgica, el Premio Nobel aclaró que le auguraba un brillante porvenir y que le recordaba a los primeros escritos de Baroja.

La ciudad de abajo es un relato autobiográfico en el que una joven promesa literaria repasa su vida a raíz de un gravísimo accidente. "Estoy hasta los cojones de que nos llamen jóvenes valores", aclaró Múgica en el curso de la presentación. "Dédjadnos respirar y trabajar a gusto. Somos la primera generación nacida en libertad. Nuestros escritos no están imantados por la censura que tuvieron los de los mayores. Ya está bien de planteamiento, nudo y desenlace. Hay que empezar con estructuras nuevas y olvidarnos del XIX", concluyó el joven Múgica.

A la presentación acudieron también Raúl del Pozo, Abril Martorell, Eloy Arenas, Antoni Asunción y Patxi Andión, entre otros famosos. Estaban también muchos de los amigos del joven Múgica.

Camilo José Cela, que estuvo acompañado por su esposa, Marina Castaño, aseguró al ser preguntado sobre el Premio Nobel concedido ayer a una poetisa polaca, Wislawa Szymborska, que se trata "de un acuerdo muy bien tomado como suelen ser los que hace la Academia Sueca en estos casos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de octubre de 1996