Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Descubierta una proteína que influye en la vida de los cromosomas

La primera descripción a resolución atómica de la estructura de un telómero -el complejo formado por proteínas y ADN que forma las terminaciones de los cromosomas- esclarece las posibles estructuras de las proteínas utilizadas para el empaquetamiento y la protección del ADN de esta región.Un artículo publicado en la revista norteamericana Cell el día 5 de abril describe la estructura de un telómero en la levadura panadera Saccharomyces cerevisiae. Uno de los coautores del artículo es el español Rafael Giraldo, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en Madrid.

Los telómeros han atraído la atención del mundo científico en los últimos años debido a su posible participación como controladores del envejecimiento celular y el papel que representan en la inmortalización de las células cancerosas que poseen la capacidad de dividirse sin control, indefinidamente. Los telómeros se van acortando en las sucesivas divisiones celulares, hasta llegar a un punto crítico a partir del cual la célula se muere y para de dividirse.

En el cáncer

Cada vez parece más claro que los telómeros son el reloj biológico interno de la célula. En las céIulas cancerosas se ha aislado la enzima telomerasa que evita este acortamiento. Esta enzima se encuentra también en las células embrionarias y las células de línea germinal. Otras funciones de les telómeros más conocidas son la estabilidad de los cromosomas y la asociación y organización de éstos en el núcleo.

El telómero descrito en el trabajo realizado durante un periodo de cuatro años en el Laboratorio de Biología Molecular del Medical Research Council (Consejo de Investigación Médica) de Cambridge (Reino Unido), está formado mayoritariamente por una proteína denominada RAPI (proteína 1 activadora de represor) y un fragmento del ADN telomérico al que envuelve casi completamente, protegiéndolo así de su degradación y previniendo el acortamiento del telómero. Podría compararse con las fundas de plástico que protegen los cordones de los zapatos, para que no se deshilachen.

Recientemente se ha descubierto una proteína análoga a RAPI en humanos denominada TRF (factor humano de unión a repeticiones teloméricas) que se une al ADN telomérico humano. Esto indica que las conclusiones extraídas del estudio en la levadura, un modelo óptimo dada su fácil manipulación genética, son extrapolables a la posible estructura del complejo en humanos.

Giraldo afirma que los próximos pasos a seguir son la cristalización de todas las porciones de RAPI y esclarecer con todo detalle cómo interacciona la proteína TRF con el ADN telomérico. Algunas empresas, como la de biotecnología Geron con sede en el Menlo Park (California), ya se han olido la importancia que tiene la estructura atómica de los telómeros y ya realizan grandes esfuerzos para diseñar drogas que actúen sobre estas regiones. El fin podría ser evitar la acción de la telomerasa, sólo presente en las células germinales y las células cancerosas, frenando así la división incontrolada de estas últimas.

Distintas áreas

Giraldo señala que actualmente es necesario que colaboren científicos de áreas diferentes, de la genética a bioquímica y biología estructural. Mejor aún sería que una misma persona hable todos esos idiomas, para poder abordar proyectos más amplios, que aporten conocimientos de la ciencia básica.

Afirma este científico de 32 años que, para entrar en Maastricht en igualdad de condiciones que los países más desarrollados, no se pueden congelar las ayudas a la ciencia, sino que sería necesario aumentar el presupuesto destinado a ella.

Giraldo, que ha recibido varias ofertas de trabajo en el extranjero, se lamenta del estado precario en el que se encuentran muchos científicos jóvenes contratados como él o becarios en este país. Esto favorece la migración de estos jóvenes con una muy buena formación y opina Giraldo: "El científico es tan creativo como un artista: su trabajo requiere imaginación, iniciativa y también suerte".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de junio de 1996

Más información

  • BIOLOGíA ENVEJECIMIENTO CELULAR