DEL SALCHICHÓN ECUMÉNICO...
La creatividad italiana no descansa y hay terrenos, como la gastronomía, en los que está especialmente al acecho, según se ha puesto de manifiesto recientemente en Verona, en la manifestación Fieragricola 96. Allí, entre conferencias sobre recuperación y vanguardia de los productos patrios, cifras sobre la exportación a Japón de los gnocchi (bolitas de patata y harina) vendidas por 20.000 millones de liras (unos 1.600 millones de pesetas), y nuevos fiambres de ciervo o trucha, un campeón del acoplamiento religioso-gastronómico, de nombre Gioacchino Palestro, ha presentado el llamado salchichón ecuménico. Tan universal denominación corresponde a un embutido hecho exclusivamente de ganso, inventado por la comunidad judía de Mortara en el siglo XV y que, como muy orgullosamente hace notar su presentador, puede satisfacer contemporáneamente las exigencias alimentarias de judíos, musulmanes y católicos. Como el que no quiere la cosa, Palestro ha dado, sin duda, un paso más en el hermanamiento de las tres grandes religiones monoteístas, pues nada impide empezar por compartir el salchichón y entrar después en terrenos de mayor enjundia metafísica.-


























































