Un documento archivado en Madrid prueba que Sabatini encargó a Maella el supuesto 'goya'

El pintor cobró 7.500 reales por su obra, que decoró una capilla del hospital general

Se acabó la polémica. El cuadro hallado en una habitación del edificio del reloj de la Puerta del Sol no es de Francisco de Goya, sino de Mariano Salvador Maella. Los fondos documentales de la extinta Diputación Provincial de Madrid, consultados ayer por este periódico, prueban que la corte pagó 7.500 reales por la obra de Maella que el Gobierno de Madrid atribuyó el viernes pasado a Goya., El error llegó avalado por los informes de dos conservadoras y del director del Museo del Prado. El descubrimiento, tampoco fue tal, pues el cuadro estaba inventariado hace años.

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La historia de un "goya como la copa de un pino", según la opinión del director del Museo del Prado, José María Luzón, arranca en 1781. Ese año, el arquitecto real Francisco Sabatini, director de las obras del hospital general, encargó a Mariano Salvador Maella (1739-1819) nueve trabajos para vestir algunas estancias del edificio, hoy utilizado como sede del Museo Nacional Reina Sofía. Las ocho primeras telas para los oratorios de las salas del hospital se entregaron el 1 de octubre de 1781. El "profesor del noble arte de la pintura", según le definen las actas de construcción del hospital, recibió 24.000 reales por su trabajo, a 3.000 reales por pieza. Eran cuadros de "seis pies de alto por cuatro de ancho". Entre ellos estaban los lienzos San Carlos Borromeo, San Hermenegildo, Don Ginés de Aguirre, Nuestra señora de los Dolores y San Luis de Francia.

Sabatini hizo un último encargo a Maella para la capilla del camposanto. El 3 de noviembre de 1781, según documentos oficiales guardados en el archivo regional, Maella cobró por esta obra 7.500 reales. Los mismos documentos, que no dan título a la pintura, aclaran que se trata de un cuadro de " 10 pies de alto y 5 con algo más de ancho". El pie castellano mide 27,86 centímetros, mientras el pie de Aragón, 25,73. Las medidas reales del cuadro son 2,40 metros de alto por 1,70 de ancho, ligeramente inferiores a las señaladas en los documentos de la época.

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Cuadro inventariado

En los escritos depositados en el archivo regional también se explica la escena pintada por Maella: "La virgen con todos los santos, y las ánimas del purgatorio, con varios ángeles y atributos que corresponden al asunto". La misma escena que Alberto Ruiz-Gallardón presentó en sociedad el pasado viernes como si se tratara de un goya que había permanecido oculto durante un siglo.

Un día después de la presentación, María del Pilar Álvarez, funcionaria de la Comunidad de Madrid que trabajó como secretaria en la presidencia de la extinta Diputación Provincial, declaró a Abc que el desconocido cuadro permaneció colgado entre 1953 y 1968 en el antedespacho del presidente de la diputacíón provincial. La memoria de María del Pilar Álvarez alcanzó más detalles: el cuadro fue transportado desde el Hospital General hasta la diputación, cuando esta institución se trasladó al edificio de la calle de Miguel Ángel (hoy sede de la delegación del Gobierno).

Álvarez, que trabaja casual mente en el despacho del presidente regional, Alberto Ruiz Gallardón, también declaró que el cuadro estaba perfectamente inventariado en los archivos de la Comunidad de Madrid. No le pudo comunicar estos detalles definitivos a su jefe pues, desde hace más de un mes, se encuentra de baja por enfermedad, según señalaron ayer fuentes de la presidencia regional.

Las afirmaciones de la secretaria sobre el conocimiento que existía en la Comunidad de Madrid acerca del cuadro fue confirmado ayer por diversos altos cargos del Gobierno regional. La historia es tan rocambolesca que nadie en la administración regional quiere asumir la responsabilidad del equívoco. Los dirigentes del Gobierno de Madrid consultados por este periódico imputaron el error a los expertos del Museo del Prado y criticaron su "escasa profesionalidad". Ningún ministro de Ruiz-Gallardón quiso hablar ayer, El consejero de Presidencia, Jesús Pedroche, que dirigió. la mudanza en la Puerta del Sol, se ocultó. En Cultura, que dirige Gustavo Villapalos (hospitalizado) no contestan sobre este asunto. Luis Eduardo Cortés (consejero de Obras Públicas) que presentó el hallazgo también calló. El presidente de la Comunidad de Madrid es miembro del patronato del Museo del Prado. El viernes se reúne este organismo para decidir si reciben el controvertido cuadro para analizar quién lo pintó.

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