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Las estrellas muertas, posible clave de la misteriosa materia oscura del Universo

Los astrónomos presentan nuevos datos para explicar la masa que falta en el cosmos

Uno de los mayores misterios de las teorías actuales sobre el Universo ha recibido un nuevo intento de explicación en la reunión e la Sociedad Astronómica Americana en Texas. La misteriosa materia oscura, la masa que falta para que todo cuadre, la que mantiene la forma de las galaxias e impide que se dispersen, corresponde probablemente a una ingente multitud de estrellas muertas, denominadas enanas blancas. Algunos astrónomos desechan así la condición exótica o hipotética de ésta materia invisible, pero es seguro que la discusión no ha terminado.

El anuncio llegó un día después de que astrónomos del telescopio Hubble mostraran imágenes que hacen elevar el número estimado de galaxias detectables en el universo de 10.000 a 50.000 millones. Ese descubrimiento tiene grandes implicaciones para la formación de galaxias pero afecta muy poco a las estimaciones de la masa del Universo. Todas las estrellas, los gases y las galaxias que los astrónomos han observado a través de sus telescopios probablemente suman poco más del 1% de la masa total del Universo que requiere la mayor parte de las teorías.Un equipo internacional, liderado por David Bennett, ofreció el martes una nueva explicación del misterio de la materia oscura. Señaló Bennett que han detectado las firmas gravitatorias de varios objetos celestes, en el halo que rodea la Vía Láctea, con un tamaño que varía desde una décima parte de la masa del Sol a la masa total del Sol. Estos objetos no son detectables por telescopios, se pueden identificar solamente por su fuerza gravitatoria y son cbn casi seguridad enanas blancas, restos de estrellas que gastaron hace mucho tiempo su combustible nuclear. El destino del Sol es convertirse dentro de 5.000 millones de años en una de estas enanas blancas.

La estimación de Bennett es que el 50% de la materia oscura, tiene esta forma, ya que la Vía Láctea es una galaxia considerada normal y se han detectado halos en otras galaxias.

Materia ordinaria

Otros astrónomos se han mostrado recelosos ante esta explicación posiblemente histórica. Pero el prestigioso John Bahcall la ha elogiado, así como a sus autores: "Cualquier cosa que diga este grupo es tomada muy en serio por los astrónomos". La implicación más inmediata del descubrimiento, si puede ser confirmado por observaciones posteriores, sería establecer que casi toda la masa que falta es materia ordinaria, la misma de la que está hecho todo lo que conocemos.En búsquedas anteriores de esta materia oscura, algunos astrofísicos se han aliado con físicos de partículas para invocar una panoplia de partículas subatómicas -algunas conocidas y otras hipotéticas- como explicación.

Los partidarios de la teoría de que la materia ordinaria explicaría el misterio han tratado de probar que se encontraba en forma de machos, objetos del halo compactos y masivos, compatible con los hallazgos, actuales de Bennett y su equipo. Uno de los candidatos han sido las enanas marrorres, objetos estelares pequeños que no tienen la masa suficiente para convertirse en estrellas y cuya existencia ha sido recientemente establecida. Otros candidatos han sido pequeños agujeros negros o las enanas blancas.

El equipo de Bennett ha detectado siete objetos, del tamaño aproximado de enanas blancas, aunque este astrofísico ha admitido que algunos podrían ser agujeros negros muy pequeños o "algo" todavía no explicado. En sus declaraciones, Bennett dijo que el descubrimiento no descarta que parte de la materia oscura tuviera la forma de partículas exóticas.

Los astrónomos utilizaron la técnica de microlentes, por la cual se detecta el aumento de brillo aparente de una estrella lejana causada por el campo gravitatorio de un objeto masivo que pasa directamente por delante de ella. El aumento de brillo se debe a que la gravedad desvía los rayos de luz.

Cada noche se tomaron fotografías de una zona con nueve millones de estrellas en las que se buscó por ordenador el aumento de brillo, que se detectó en siete de ellas durante una media de dos meses y medio. De la duración del fenómeno se deduce la masa del objeto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de enero de 1996