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Vicente Zabala, dado por muerto en la catástrofe aérea de Cali

El crítico taurino de 'Abc' iba a Colombia para transmitir la feria

, El redactor jefe y crítico taurino de Abc, Vicente Zabala, era una de las personas dadas por muertas al cierre de esta edición tras el accidente del avión de American Airlines que se estrelló ayer en el Valle de Cauca (Colombia) con 159 pasajeros a bordo. Sólo hubo media docena de supervivientes. El hijo mayor del cronista fallecido, que también es periodista y trabaja en la cadena COPE, confirmó a EL PAÍS que su padre viajaba en el avión.

Vicente Zabala se casó con Peñuca de la Serna -hija del que fue famoso matador de toros Victoriano de la Serna-, con la que tuvo tres hijos: Vicente, Víctor y Verónica.El periodista viajaba a Colombia procedente de Madrid -de donde partió el pasado miércoles- para transmitir las corridas de la feria de Cali, contratado por la cadena de radio colombiana Armony Records, por quinto año consecutivo.

Según fuentes próximas al periodista, hacía escala en Miami, donde figuraba en lista de espera y finalmente consiguió tomar el avión en el que se produjo la tragedia. Efe informa de que una joven colombiana, Angélica Londono, no llegó a tiempo para embarcar en ese fatídico vuelo 965, iniciado al filo de la madrugada del jueves, por lo que quizá fuera Vicente Zabala quien ocupó su plaza.

Vicente Zabala Portolés, nacido en Madrid el 27 de enero de 1936, vivió algunos años de su infancia en Sevilla, donde se aficionó a los toros, y continuó satisfaciendo esta afición en Madrid, ya desde su adolescencia, como espectador de las corridas de toros en la plaza de Las Ventas y pronto en el seno de la peña taurina juvenil Los de Hoy, que él mismo creó. Por aquellos años conoció a los hermanos Bienvenida y al fundador de esta histórica dinastía torera, el Papa Negro, con quienes consolidó una amistad íntima. Juan y Angel Luis Bienvenida eran, probablemente, sus mejores amigos; "igual que hermanos", nos manifestaba ayer este último, visiblemente conmovido.

Todos los acontecimientos del toreo contemporáneo los había vivido Vicente Zabala desde su infancia y unidos a cuantos adquirió mediante la lectura de libros especializados y los testimonios directos de las viejas glorias de la fiesta, con la mayor parte de las cuales trabó amistad, le forjaron un conocimiento amplio y profundo del espectáculo taurino en todas sus vertientes. Periodista de vocación, se graduó muy joven por la Escuela de Periodismo, colaboró en divertas revistas y pronto ocupó importantes tribunas de la prensa diaria en calidad de crítico taurino, actividad que ha ejercido ininterrumpidamente hasta su fallecimiento, con autoridad, ponderado juicio y un indudable amor a la fiesta de los toros.

Colaboró Zábala unos años en la agencia Logos y el diario Abc, fue correspondal de El Noticiero Universal, de México; redactor jefe de Fiesta Española, y redactor de El Ruedo, todo ello durante la década de los 60.

"El periódico de mi vida"

El año 1965 fue nombrado jefe de la sección taurina de El Alcázar, poco después creó la Revista de Toros en Televisión Española, desempeñó la crítica taurina en Nuevo Diario y el año 1972 ingresó en Abc -"el periódico de mis sueños y de mi vida", nos diría en más de una ocasión- sucediendo en esta importante tribuna al escritor y también irrepetible cronista Antonio Díaz-Cañabate. Dirigió, asimismo, la sección taurina de Blanco y Negro.

A partir de entonces, Vicente Zabala alcanzó una popularidad pocas veces igualada por los informadores taurinos de toda época y sus opiniones tuvieron gran predicamento en los estamentos profesionales de la fiesta. Paralelamente a sus tareas en Abc, que desempeñó durante 23 años, desarrolló diferentes actividades periodísticas: fue jefe de prensa de la organización médica colegial; desde 1977 a 1982 colaboró en la agencia Efe, y en los últimos años era responsable de la información taurina de Antena 3 Televisión.

Articulista, conferenciante, miembro de numerosos jurados calificadores de las principales ferias, es autor de varios libros sobre la fiesta de los toros; entre otros, La ley de la fiesta, La entraña del toreo, Hablan los viejos colosos del tóreo, Restauremos la fiesta nacional, La corrida y Tiempo de esperanza.

Entre los numerosos galardones que recibió por sus trabajos, destacan los premios Luca de Tena (1990), Antonio Díaz-Cañabate y Carlos de Larra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de diciembre de 1995