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Boltanski y González-Torres exponen en Santiago su visión sobre la muerte

El Centro Gallego de Arte Contemporáneo abre hoy una doble retrospectiva

Son dos formas diferentes de entender la muerte. Para Christian Boltanski (París, 1944), es parte de la vida. Para Félix González Torres; (Guaimaro, Cuba, 1957), un final inexorable. El Centro Gallego de Arte Contemporáneo de Santiago de Compostela abre hoy al público dos exposiciones retrospectivas de ambos artistas que se podrán contemplar hasta el próximo 16 de marzo. Las once piezas de González Torres se exhiben en la primera planta del museo, mientras que la instalación de Boltanski, Advento, ocupa la iglesia de Santo Domingo de Bonaval.

Santo Domingo de Bonaval esun templo de propiedad municipal, cementerio de personajes ilustres en el que se encuentran enterrados Castelao y Rosalía de Castro. Situado a pocos metros del moderno edificio del museo diseñado por Álvaro Siza, el espacio ha sido utilizado por Christian Boltanski para mostrar su versión de la muerte. Toda la nave principal está ocupada por prendas colocadas sobre el suelo, más de un centenar de abrigos. Son los despojos de los muertos que, incinerados o inhumados, presiden los altares de la iglesia y cuyos rostros reales se pueden ver en decenas de fotografías en blanco y negro que Boltanski ha ido recortando pacientemente a lo largo de los años en la prensa belga. Sobre las tumbas de Castelao y Rosalía de Castro, figuras clave de la cultura gallega, Boltanski ha montado proyecciones de minúsculos diablillos que giran velozmente.Christian Boltanski, que dice no ser creyente aunque sí interesado por el catolicismo, explica que con esta gran instalación ha intentado que el espectador se pasee por la iglesia sin saber bien qué es lo que había inicialmente en ella y cuál es el resultado directo de su trabajo. "Cada vez me interesa mas trabajar fuera de los espacios puramente museísticos. He realizado montajes en la estación central de Nueva York, en una sinagoga en una fábrica... Mi oficio es como el de un encuestador que en cada sitio hace las mismas preguntas, pero que obtiene diferentes respuestas porque el contexto político y espiritual de dada ciudad es muy diferente".

El escenario

¿Qué ha encontrado en Galicia para realizar precisamente aquí su instalación sobre la muerte? "Yo entiendo la muerte como parte de la vida, no algo a lo que haya que dar la espalda. Me gustan los sitios donde después de enterrar a un muerto los familiares celebran una comida, porque es algo que forma parte de la vida. No se retiran a llorar solos o tratar de olvidar la pérdida del ser querido. Y creo que en Galicia se vive así la muerte. Celebrar la muerte es una forma de abolirla y el principio para saber vivir en paz con uno mismo. Creerse eterno es tan absurdo como. frustrante".

El artista francés está conveincido de que no se va a encontrar con reacciones contrarias a su trabajo y corno prueba de ello cuenta una anécdota que le ocurrió el pasado sábado. "Estaba yo terminando la instalación cuando entraron dos ancianas y me preguntaron sorprendidas que qué era todo esto. Respondí que estaba preparando una fiesta dedicada a la muerte y se pusieron contentísimas".

Christian Boltanski ha querido hacer coincidir su exposición con la del artista cubano Félix González-Torres, por cuya obra siente una gran admiración y con la que encuentra puntos de referencia comunes. González-Torres, que no ha podido estar en la inauguración de su exposición por encontrarse gravemente enfermo, tiene obra en los principales museos del mundo, aunque en España su obra no ha sido expuesta hasta la fecha. Cubano de nacimiento, pasó su infancia en un orfanato madrileño y, asentado en Estados Unidos, no ha vuelto nunca a España.

Nancy Spector, conservadora del Guggenheim de Nueva York, ha sido la encargada de seleccionar y exponer las piezas de Félix González-Torres. El agua, la luz, la muerte y la homosexualidad son los temas clave de las obras que se exponen en el museo. "En toda su obra está su origen cubano y su homosexualidad. Pero por encima destaca su preocupación por la falta de la memoria cultural y su afán de provocación", dice Nancy Spector.

La comisaria añade que toda la exposición es un salto entre el conocimiento y la libertad. Y pone como ejemplo el montaje con el que representa un mar de plata formado con montones de caramelos que son una invitación para qué el visitante se sirva y se los coma. Ese afán de libertad está también en los bloques de papel que representan un pasaporte vacío de destinos y de controles con unas hojas que el público también se puede llevara casa.

Las piezas más autobiográficas son las que hacen referencia a la homosexualidad: dos relojes idénticos que marchan a un tiempo, dos espejos gemelos que devuelven una doble imagen. Y toda la sala orlada con fechas y nombres que han sido determinantes en su vida: desde su llegada a Miami hasta la muerte de su compañero.

Gloria Moure, directora del museo, dijo en la presentación de la exposición que los dos artistas a los que se dedica una retrospectiva tienen en común su respeto por la cultura y su crítica radical, aun procediendo de lugares distintos y correspondiendo a generaciones diferentes. De Torres-González dijo que cualquiera que sea la pieza que represente tiene una esencia política y poética. Y puso como ejemplo las vallas urbanas con imágenes contra la discriminación sexual o bien los puzles.

Ambas exposiciones estarán acompañadas de conferencias y otras actividades culturales. Según asegura Gloria Moure, quien lleva ya un año al frente del museo, éste ha conseguido ya arraigarse en la ciudad, tal como lo demuestran los 550 visitantes que tiene el centro como media diaria. El hecho de que Santiago tenga una fuerte población estudiantil hace también que las actividades paralelas a las exposiciones llenen las salas en las que se celebran. Moure espera que esta aceptación aumente cuando puedan abrirse la biblioteca, la librería. y la cafetería, con las que piensa conseguir que el museo se convierta en un punto de visita obligado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de diciembre de 1995