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REVISTA DE PRENSA

Argelia: coger la distancia justa

"Argelia es Francia". Ésta era la fórmula repetida sin fin por los dirigentes políticos franceses -incluido François Mitterrand, y con la excepción del general De Gaulle- hasta 1957. Hoy, en1995, 38 años más tarde, Argelia ya no es Francia. Y por ello, a pesar de la independencia, a pesar del éxodo masivo, y hoy completo, de franceses de Argelia, la opinión pública se siente atrapada siempre en el drama argelino ( ... )Este profundo malestar tiende a una actitud que se ha prolongado más allá de lo razonable en ciertos medios políticos y periodísticos, actitud que consiste en prestar a las relaciones entre Argelia y Francia una naturaleza peculiar, diferente de la que existe normalmente entre dos Estados independientes: unas "relaciones privilegiadas" y una postura de "no indiferencia". El resultado es mantener un clima permanente de poscolonialismo político.

Para salir de este avispero no hay otro medio que mirar, al fin, de frente a la realidad: Argelia ya no es Francia. Argelia y Francia son dos países independientes, diferentes por su historia y su cultura, dos países que no tienen fronteras comunes y que no tienen intenciones imperialistas el uno sobre el otro ( ... ).

El hecho de mantenernos a una distancia justa de los problemas de Argelia no hará desaparecer el riesgo de atentados, pero nos dará una base sólida para combatirlos

2 de noviembre

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de noviembre de 1995