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Andreotti será juzgado por el asesinato por la Mafia del periodista Mino Pecorelli en 1979

El juez de Perusa Sergio Matera anunció, sobre la una de la madrugada de hoy, que el ex primer ministro italiano Giulio Andreotti será juzgado como presunto inductor del asesinato del periodista Mino Pecorelli, cometido el 20 de marzo de 1979. Junto al todavía senador vitalicio y ex dirigente democristiano, procesado además en Palermo por pertenencia a la Mafia, están acusados de haber ordenado el asesinato de Pecorelli el ex subsecretario de Justicia Claudio Vitalone y los mafiosos Pippo Caló, Michelangelo La Barbera y Massimo Carminati.

El juez de la vista preliminar rechazó así de plano la tesis expuesta por la defensa de Andreotti de que la acusación construida por el fiscal Fausto Cardella era un globo vacío sin pruebas, ni indicios, ni móvil.

Casi dos años de investigaciones no han bastado para establecer un móvil concreto de Andreotti en esta historia, según reconocen en su informe los fiscales que hablan, en cambio, de "una pluralidad de hechos". Según esa tesis, el, ex primer ministro habría tenido interés en la muerte de Pecorelli porque éste amenazaba con publicar episodios de corrupción que hubieran puesto en peligro su carrera.

Declaración del 'arrepentido'

Todos estos datos proceden de una declaración del arrepentido Tommaso Buscetta que fue determinante para que, en diciembre de 1993, se reabriera la investigación sobre el asesinato de Pecorelli. La investigación se reabrió en Perusa, por aparecer implicado en ella, como organizador del asesinato, el magistrado Vitalone. La audiencia de Perusa se ocupa de los casos que afectan a miembros de la magistratura.Buscetta declaró ante los jueces de Palermo que Stefano Bontade, capo mafioso asesinado en las guerras de Mafia de los setenta, y Gaetano Badalamenti, el gran capo encarcelado EE UU, decidieron el asesinato del periodista Pecorelli "a petición de los primos Salvo (mafiosos de Salemi que también han muerto), por interés de Andreotti".

Siempre según Buscetta, el periodista propietario de un confidencial conectado a los servicios secretos, tuvo conocimiento de gestiones de Andreotti para salvar de la quiebra al banquero Michele Sindona e indicó al general Carlo Alberto dalla Chiesa dónde se encontraban los diarios escritos por Aldo Moro durante su secuestro, en los que el dirigente democristiano asesinado por las Brigadas Rojas atacaba duramente a Andreotti.

Pero los abogados del ex primer ministro sostuvieron ayer, en, la audiencia celebrada a puerta cerrada, que Buscetta "fue obligado a reconocer que la responsabilidad del senador Andreotti como mandante del homicidio Pecorelli fue una deducción personal suya".

El célebre arrepentido preciso tras su declaración primera de Palermo que lo que sabía del caso de Pecorelli se lo le habían contado Bontade y Badalamenti. Este último, el único vivo de los testigos directos del caso, le ha desmentido.

Los abogados de Andreotti reiteraron ayer que su defendido no conocía a los primos Salvo, tema asimismo clave en el proceso de Palermo. Recordaron así mismo que, según la sentencia del maxiproceso de 1992, Dalla Chiesa no fue asesinado por motivos Políticos, y afirmaron que Andreotti no tenía por qué temer la publicación de las noticias que, según los fiscales, conocía Pecorelli. El juez no tuvo en cuenta estos argumentos.

El proceso contra Andreotti por el asesinato de Pecorelli se celebrará en ausencia de los más directamente implicados en el caso. Massimo Carminati, el militante de extrema derecha ligado a la Banda de la Magliana, un grupo de delincuentes romanos, que, según los fiscales, disparó contra Pecorelli cuando éste se disponía a entrar en su domicilio, tendrá su propio juicio, al haber aceptado ser juzgado por el procedimiento de urgencia. Por otra parte, el juez Materia ha estimado innecesario transferir a Badalamenti desde Estados Unidos para que sea juzgado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de noviembre de 1995

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