Bruselas niega ayudas públicas por las devaluaciones
La industria de Francia y Alemania se llevó ayer un chasco de consideración. La Comisión Europea estima que las tormentas monetarias no justifican la concesión de ayudas públicas a las industrias o las regiones aparentemente perjudicadas por las fuertes devaluaciones de la peseta, la libra, la lira, el escudo y la libra irlandesa desde 1992. Según Bruselas, los efectos de las devaluaciones son desiguales y, aunque han perjudicado al mercado único, hay que atajar su causa, no sus consecuencias.
Tanto Francia como Alemania presionan desde hace meses a Bruselas para ayudar a sus industrias, particularmente el automóvil y el textil. Alemania quiere también, compensaciones agrícolas, que en este caso sí serán aprobadas a través de la PAC pero sólo en sectores con precios de intervención.
El documento difundido ayer por la Comisión ha asestado un golpe de gracia a estas aspiraciones. Bruselas demuestra, estadística en mano, que las devaluaciones han supuesto un freno para el crecimiento económico de Europa del orden de 0,25 a 0,5 puntos, pero sus efectos han sido muy desiguales. Entre los países que han devaluado, algunos han mejorado sus costes (Italia y Suecia), otros no (España) y otros ni sí ni no (Reino Unido).


























































