"Los 10 toros fueron malos", dice Pepín Jiménez
La repetición de Pepín Jiménez por segundo día consecutivo no fue lo lucida que él deseaba, "fundamentalmente por culpa de los toros, y no sólo los de mi lote, sino toda la corrida, pues los diez fueron malos", decía el lorquino al término del festejo. A pesar de que estuvo a punto de volver a cortar oreja en su primero, como anteayer, Jiménez no lo salvaba: "Tampoco fue bueno, simplemente tenía algo más de clase pero no se escapa del pertardo".
Tras admitir que perdió la oreja de ese toro por atracarse y precipitarse con la espada, aprovechaba para piropear a la afición: "Fue muy emocionante que me obligaran a saludar después de hacer el paseíllo", presumía de que "a poco más se puede llegar que a ser ídolo de la plaza más entendida", y redondear: "A ver si les pago abriendo la puerta grande de una vez".
El término de petardo lo utilizaba igualmente un desmoralizado Raúl Gracia para referirse precisamente a sus fallos a espada, "sobre todo con el primero, tan difícil y con el que creo estuve bien y le hice faena de oreja". A El Tato tampoco le gustó la corrida, "no fue buena, pero eso después queda en el olvido, y el que no haya triunfado yo, con lo que lo necesito, sí que se recordará y me perjudicará".
Los calificativos de Esplá con respecto a los toros eran similares, aunque echaba toda la responsabilidad al ganadero, "contra el que no tengo nada personal", y a cómo funciona la fiesta en España, en comparación con Francia: "Allí, torero o ganadero que fracasa no vuelve, y aquí da igual. El próximo año esta divisa volverá a lidiar en Madrid y nadie se acordará de lo de hoy".


























































