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Reportaje:

Orce y la búsqueda de la cuna de los europeos

Hay que continuar la excavación para confirmar los resultados del yacimiento granadino

Orce es un pueblo granadino de 1.400 habitantes, en una zona árida a 150 kilómetros de la capital. Un grupo de paleontología español aspira a lograr el reconocimiento para esa localidad, de la mano de unos restos prehistóricos, como la cuna de Europa. Tras años de polémicas, unos fósiles que sus descubridores consideran humanos y de edad superior a 1,7 millones de años han avivado el debate acerca de cómo llegaron al continente los primeros europeos. Los científicos reunidos en el Congreso Internacional de Paleontología Humana que acaba de celebrarse en Orce han destacado la importancia del yacimiento granadino, pero afirman que es preciso continuar la excavación para poder confirmar los resultados.Por otro lado, hace menos de un mes se ha anunciado en la revista estadounidense Science que una colección de fósiles humanos hallados en Atapuerca tienen casi 800.000 años, hasta el momento los europeos más antiguos.

El paisaje de Orce es árido, abrupto, durísimo, casi un desierto. Hasta él llegó, en 1976, un profesor ayudante de paleontología del Instituto Miquel Crusafont de Sabadell, Josep Gibert. Había estudiado los mapas geológicos de España, y el noroeste granadino, con sus depresiones y altiplanicies, estaba cubierto por sedimentos del periodo cuaternario. "Ahí tiene que haber algo", se dijo. No le falló mucho el instinto.

Tampoco le había fallado a un vecino de Orce, Tomás Serrano, que desde hacía años advertía a todos sus vecinos. que no hacía más que encontrar piedras que "se le representaban huesos". Fue con sus hallazgos hasta la Universidad de Granada, luego a Madrid. Le ignoraron todos. Por eso se sorprendió cuando un día apareció un equipo de catalanes buscando huesos.

Gibert y su equipo, guiados por Serrano, tardaron años en encontrar su primer fósil: un fragmento craneal que, en 1982, fue bautizado como el Hombre de Orce. Pero Gibert cometió el error de revelarlo al mundo antes de hacer todas las pruebas para demostrar su autenticidad. Empezaron varios años de polémica en la comunidad científica, entre Gibert y sus partidarios, afirmando que el fósil es humano, y los escépticos, que encontraron rasgos de équido en el mismo.

Piezas de industria

Según Gibert, los homínidos no llegaron a Europa por Oriente Próximo, como afirma la mayoría de los científicos, ni hace tan sólo medio millón de años. Debían ser más viejos y habrían llegado por el estrecho de Gibraltar. En julio y agosto de este año reinició las excavaciones en tres sitios: Venta Micena, donde apareció el polémico cráneo de Orce; Fuente Nueva, donde encontró piezas de industria lítica (utensilios de piedra) y restos de hipopótamos, y Barranco León, donde surgieron, más restos de industria y un fragmento de diente que puede ser humano.Además, el equipo de datación del Instituto Jaume Almera de Barcelona (CSIC) fechó niveles de la excavación en 1,7 millones de años. Gibert presentó sus descubrimientos la semana pasada en el congreso, al que han asistido expertos reconocidos internacionalmente, como el surafricano Phillip Tobias o Clark Rowell, paleoantropólogo de la Universidad de Californa y muy ligado a la arqueología española desde 1960. Ellos han destacado el enorme interés del yacimiento, aunque no se arriesgan a precisar la edad exacta de los restos, o a corroborar la tesis de Gibert de los 1,7 millones de años.

Jose María Bermúdez de Castro, codirector de Atapuerca, muy prudente, explicó que tanto, ese yacimiento como el de Orce refuerzan la hipótesis de que la presencia humana en el continente es más vieja de lo que se creía. "Hasta hace muy poco", afirmó, "había un consenso generalizado en creer que las ocupaciones humanas en Europa no superaban el medio millón de años. Ahora se ha demostrado que no es así". Y añade: "Hay que unir todos los datos para establecer la cronología de una manera más firme, y para saber qué tipo de homínidos han venido a Europa. Pero no hay que polarizarlo todo en España. Hemos escuchado en este congreso comunicaciones magníficas de equipos de Israel y de Georgia".

Emiliano Aguirre, pionero de Atapuerca, expresó las dudas existentes sobre la antigüedad de los indicios humanos de Orce. Durante el congreso ha habido dos grupos de opinión en torno a los hallazgos: uno que los establece en torno a los dos millones de años, y otro, en el que me encuentro, que cree que su edad es de entre 900.000 y algo más de un millón de años", afirma. "De cualquier modo", continúa, "las excavaciones de este año han confirmado que hay industria lítica en unos niveles cuya edad supera ese millón de años".

También Howell es prudente, "Lo más importante son los utensilios de piedra", dice. "Los restos humanos seguirán provocando debate, ya que no son concluyentes. Esto no significa que no sean buenos, sino que hace falta mejor material". Afirma que "encontrar restos de homínidos es dificil". Acerca de las polémicas, añade: "En Europa hay un fuerte nacionalismo con respecto a quién tiene el fósil más antiguo; lo importante es tener el hallazgo mejor documentado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de septiembre de 1995