S. S. DE LOS REYES

Aluvión de trofeos

Las orejas se repartieron con excesiva generosidad y los tres toreros salieron a hombros por la puerta grande. El público tiene claro que quiere divertirse y no escatimar trofeos. Y no repara demasiado en dónde cae la espada o en la faena conforme el toro que tenga delante el torero de turno.El mejor librado y quien realizó faenas más completas fue César Rincón. En su primero, el colombiano toreó a su noble colaborador con variedad y temple, y explicó bien lo que es torear con la mano izquierda en una breve tanda. Se le fue la mano con el acero, pero le concedieron los dos apéndices por unanimidad. En su segundo, reservón y manso, aguantó con valentía y recetó una buena estocada. Manejó bien el capote en las verónicas de saludo de sus dos morlacos.

Del Río / Ortega, rincón , Liria

Toros de Victoriano del Rio, desigualmente presentados, cómodos de cabeza, juego diverso; 1º y 3º anovillados y sospechosos de pitones.Ortega Cano: silencio; dos orejas. César Rincón: dos orejas; oreja. Pepín Liria: oreja; oreja. Plaza de San Sebastían de los Reyes, 28 de agosto . 3ª de feria. Casi tres cuartos de entrada.

Ortega Cano no se confió en el impresentable primero, y en el dócil cuarto, despúes de unas suaves verónicas, se ganó dos orejas fáciles en un desigual trasteo, en el que llegó a torear con gusto sobre la mano derecha, para rematar la faena con artísticos ayudados por alto.

Pepín Liria porfió con valentía en sus dos bureles con percal y muleta, y en unos naturales ceñidos a su primero alcanzó su mejor nota. A los dos toros los recibió con el capote de rodillas, a su primero con un farol, y a su segundo con una larga cambiada que el público le jaleó. Así como en el sexto echó las dos rodillas en tierra para comenzar su faena de muleta, en la que no faltó la entrega y en la que estuvo a gusto en las cercanías de los pitones no muy descarados.

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