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Un director de películas de terror, asesinado y enterrado bajo la piscina de su casa

Al Adamson un director de películas de terror y ciencia ficción de segunda fila, fue asesinado y enterrado en su propia casa en la ciudad de Indio (California), según informó ayer la policía de esa localidad. Las autoridades descubrieron el cadáver debajo de una piscina tipo jacuzzi que había sido cubierta recientemente con cemento y baldosas.El caso carecería de mayor interés si no fuera porque parece extraído de algún libro de Elmore Leonard, el novelista especializado en el lado sórdido y mafioso del Hollywood actual. Adamson, de 66 años, era un director apenas conocido que carecía incluso de la reputación de maestros de la serie B, como Roger Corman o Ed Wood.

Su legado al mundo del cine incluye títulos como Drácula contra Frankenstein, Los sádicos de Satán o La sangre del castillo de Drácula, que se exhibían en el circuito de autocines estadounidenses a finales de los años sesenta y principios de los setenta.

El hermano de Adamson había denunciado a la policía de Indio (a unos 240 kilómetros de Los Ángeles) que llevaba cinco semanas intentando contactar con él sin éxito.

Durante las 18 horas que duró la investigación de la policía en la residencia del desaparecido se observó que una piscina de burbujas en el jardín estaba tapada con cemento y baldosas. A lo largo de las indagaciones se supo que mientras terminaba las reparaciones de la casa, el albañil contratado había estado viviendo en la residencia del cineasta.

Se emitió de inmediato una orden de busca y captura, y este individuo, que se llama Fred Fulford, fue detenido en la habitación de un motel en Saint Petersburg (en el Estado de Florida, al otro lado del país).

Fulford debe ahora ser extraditado a California, pero aún no se ha determinado cuál fue el motivo del crimen y la causa de la muerte.

La prensa sensacionalista ha dado especial atención a este caso, que parece extraído de una de las propias películas de la víctima y que hace presagiar del sospechoso un relato de los hechos tan escalofriante, como la de las historias de ficción que el propio Adamson llevaba al celuloide.

Otros filmes que el fallecido deja tras de sí para llenar espacio en las enciclopedias de cine son Diablos sangrientos del infierno, Cinco tumbas de sangre y La mente de sangre. La extraña muerte de este peculiar cineasta ha causado un notable impacto. Irónicamente, el final de sus días le ha traído mayor notoriedad a nivel popular que sus sufridos años como realizador cinematográfico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de agosto de 1995