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El timído resurgir de la novela negra

Los autores españoles siguen ejerciendo de francotiradores

La novela negra está experimentando en España un tímido resurgir. Al boom de los años setenta -cuando se multiplicaron iniciativas y colecciones- sucedió, con altibajos, una dura travesía del desierto a la que sólo sobrevivieron, en el ámbito español, francotiradores de reconocida solvencia, como Manuel Vázquez Montalbán, Juan Madrid y Andreu Martín. Superada ya la asignatura de reivindicar a los clásicos -Hammett, Chandler y compañía ya están sin duda en el cielo literario-, las editoriales apuestan ahora por los nuevos autores del género, preferentemente extranjeros. En la Semana Negra de Gijón, que empieza el próximo sábado, se presentarán dos nuevas colecciones y una revista dedicada al género negro.Autores vivos

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La nueva colección Círculo Hueco, de Thassàlia, es paradigmática en el aspecto de abrirse a nuevas tendencias. Sus seis primeros autores son Rubein Fonseca, Jerome Charyn, Marc Behm, Derek Raymond, Daniel Chavarría y Justo Vasco. Todos extranjeros y todos vivos, excepto Derek Raymond (fallecido en 1994). Joan Agut, responsable de la editorial, manifiesta: "Dado que los clásicos ya los han publicado todos, nuestro objetivo es publicar nueva novela negra que por calidad vaya más allá del género".

Península, con la colección Grandes Detectives, sigue una línea coincidente: autores nuevos y extranjeros. H. R. F. Keating, William Mcllvanney y Michael Collins son algunas de las apuestas, anglosajonas por supuesto. Joan Capdevila, director del grupo editorial, lo ve así: "Si nos hemos lanzado a esta aventura, después de unos años bajos para la novela negra, es porque creemos que la fórmula de una colección de escritores vivos de calidad y con protagonista fijo puede tener posibilidades".

Ninguna de las nuevas colecciones tiene previsto incorporar autores españoles. Los supervivientes del género en España están publicando en colecciones no específicas. Juan Madrid -uno de los destacados de la cuadra española- tiene ahora en las librerías Cuentas pendientes (Alfaguara), quinto título de Ton¡ Romano, y Andreu Martín acaba de publicar Jugar a matar (Plaza y Janés).

Otros autores de prestigio -como Eduardo Mendoza, Antonio Muñoz Molina y Arturo Pérez Reverte- han coqueteado en algún momento con el género, pero han ido más allá de la estricta etiqueta negra. El único que se permite el lujo de mantener desde hace años colección propia es Manuel Vázquez Montalbán, que ha conseguido crear adicción con su exitoso detective Pepe Carvalho. Vázquez Montalbán, que se encuentra estos días fuera de España, tiene previsto terminar este mismo año la penúltima novela del ciclo, en la que Pepe Carvalho se mueve esta vez en ambientes editoriales.

Juan Madrid, uno de los españoles en la cumbre (que sorprendentemente, por cierto, no ha sido invitado a la Semana Negra de Gijón), ve así el actual panorama de autores españoles: "Hay buenas novelas negras españolas, pero no hay un movimiento específico. Los que nos dedicamos al género somos novelistas con una concepción de la literatura, del mundo y de la vida con ciertas similitudes, pero no un movimiento como existe en Francia o en el Reino Unido, con clubes de escritores policíacos".

Andreu Martín, que es el primer español que ha entrado en la selecta Série Noire de Gallimard (con la reciente traducción de Prótesis), lleva una treintena de títulos de género negro e insiste en continuar. Del momento actual opina: "Hay ahora intentos tímidos y heroicos de resucitar la novela negra, y creo que funcionará, ya que en la época que vivimos la gente pide más que nunca héroes que defienden la ética frente a la corrupción".

Otro defensor absoluto del género, el hispano-mexicano Paco Ignacio Taibo, alma de la Semana Negra, considera: "Hubo un falso boom de novela negra hace unos años, se saturó el mercado y se hundieron las colecciones. Ahora pasamos a una línea más coherente, con colecciones permanentes y diferenciadas. Desde el punto de vista de la creación, se buscan nuevos caminos y se insiste en la heterodoxia, que creo que es la línea correcta: hay que buscar mestizajes, porque la insistencia ciega en el género puede conducir a la muerte por rutina".

De la actual situación de la novela negra se hablará a fondo a partir del próximo sábado en Gijón. En el programa de la Semana Negra, que se cerrará el día 16, figuran sendos homenajes a Andreu Martín y Carlos Giménez, una reunión internacional de editores (participan 16 de 7 países distintos) y mesas redondas sobre la variante negra latinoamericana, las colecciones francesas e italianas, la conexión con la novela de aventuras (con Arturo Pérez Reverte) y la relación con la no ficción. Todo en clave negra, por supuesto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de julio de 1995