Un voto conservador contra los sindícatos
Sólo cinco de las 12 propuestas de cambio formuladas por los re ferendos fueron aceptadas el pasado domingo, y tres de ellas penalizan a los sindicatos. Fue, pues, un voto mayoritariamente conservador, en favor del mantenimiento de la situación existente, el formulado a través de varios quórum que varían entre el mínimo del 56,9% registrado en los referendos sindicales, y el máximo del 57,9% que votó por las tele visiones.La derecha se había asegurado este perfil de voto boicoteando la solución por vía parlamentaria de las propuestas orientadas a liberalizar los horarios comerciales.De hecho, las dos propuestas orientadas a dicha liberalización han sido rechazadas por mayorías del 64,4% y el 62,5%. Un 57% se pronunció en contra de que un empresario tenga sólo una televisión; un 55,7%, de que se prohíba la interrupción publicitaria de las películas, y un 56,4%, de que se impida que una concesionaria recaude publicidad para tres televisiones.
Se mantiene por los pelos (un 50,03%) el principio de que sólo los sindicatos más votados sean admitidos en las empresas privadas y, por un 50,06%, el doble turno para la elección de alcaldes. Ambos son uno de los pocos triunfos del Partido Democrático de la Izquierda, que, en cambio, y en, contradicción con Refundacíón Comunista, pierde el principal referendo sindical, el de la supresión de la retención de las cuotas en nómina, aprobado por 56,21/o. Un 62,1% votó porque cualquier sindicato pueda ser admitido en la contratación colectiva y un 64,7%, por la apertura a las centrales minoritarias de. la representación en el sector público.
La supresión de las facultades del juez de confinar a los presuntos mafiosos fue aprobada por el 63,7% y la admisión de accionistas privados en la RAI, la televisión estatal, por el 54,9%.


























































