Santiago considera que su patrimonio le avala para capital cultural del 2000

"Queremos ser la ciudad europea de la cultura para el año 2000 porque creemos que el cambio de milenio supondrá la inflexión , a la Europa de la cultura, y qué ciudad mejor que Santiago puede hablar de identidades culturales". Con estas palabras presentaba ayer el alcalde de Santiago de Compostela, Xerardo Estévez, la propuesta de su ciudad como candidata a la Capital Europea de la Cultura para el año 2000 en la Casa de Galicia. El alcalde presentó la propuesta conjuntamente con Víctor Manuel Vázquez Portomeñe, consejero de Cultura de la Xunta. "La ciudad está preparada para recibir a los visitantes, no necesitamos mayores recursos inversores. Conjugamos un importante patrimonio histórico con las infraestructuras adecuadas. Ya lo demostramos en el 93 con ocasión de la celebración del Año Santo Compostelano. Entonces acogimos a siete millones de personas, una cifra muy superior a la de Lisboa, que recibió a poco más de millón y medio de turistas durante su capitalidad cultural el pasado año", dijo el alcalde.

"Ahora vende llevarse bien", dijo el alcalde, que preside un Ayuntamiento del PSOE, al referirse a su oponente político en la Xunta. "La política no sólo vale para marcar las diferencias. Xunta y Ayuntamiento de Santiago colaboramos juntos desde 1993".

Según el alcalde de Santiago, la Unión Europea prefiere que la capitalidad cultural se celebre en ciudades pequeñas porque "en las grandes, la capitalidad se diluye".

Los cinco ejes a través de los cuales pretende desarrollar el proyecto de Santiago como Capital Europea de la Cultura son, según Estévez: la naturaleza, el pensamiento, el espectáculo, la creación y la solidaridad.

La hora de Valencia

Para el mismo año optan también a la Capital Europea de la Cultura, además de Santiago, Salamanca y Valencia. Esta última, que se presenta como abanderada de la cultura mediterránea, concurre a protagonizar este evento porque el conjunto de las fuerzas políticas del Ayuntamiento lo desean. Valencia, además de sus infraestructuras, añade un comunicado del Ayuntamiento, 9leva mucho tiempo lamentando su falta de protagonismo. Sin pretender agravios comparativos cabe reseñar que Madrid, Barcelona, Sevilla y Santiago, ya han tenido su momento internacional. Es el momento, es la hora de Valencia".

El Consejo de Ministros decidirá a finales de junio qué capital de las tres será la candidata de España. La ciudad que resulte elegida tendrá que competir a su vez con Bolonia, Aviñón y Praga. En el último semestre de 1995, durante la presidencia de España, los ministros de la Unión Europea decidirán qué ciudad es la elegida. Barcelona es la candidata para el año 2001. El presupuesto que maneja la UE para estos eventos es de cerca de 5.000 millones de pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0002, 02 de junio de 1995.