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John Singleton: "Los negros marcan la pauta en Estados Unidos"

El cineasta estrena 'Semillas de rencor', un filme sobre el racismo y el nazismo

"¿Sabe por qué me critican en Estados Unidos y me acusan de hacer cine violento? Porque soy negro. En mi país no les gusta que un negro haga algo bien". John Singleton pertenece a una generación de cineastas negros orgullosos de su color y sin pelos en la lengua. Hoy estrena en España Semillas de rencor, un filme en el que denuncia la crueldad del racismo y el nazismo de su país. "La superioridad negra en todos los campos de Estados Unidos es apabullante. Los negros son los que marcan la pauta en el deporte, la música, el lenguaje, la moda, el baile, y puedo seguir... lopróximo será el cine", asegura Singleton.

Todas sus combativas ideas y sus contundentes denuncias sobre el racismo que sufren los negros en su país las hace desde una serenidad casi milagrosa, convencido como está de que sólo a través de una educación individualista se puede salir del gueto, idea que surge una y otra vez en su filmografía. "Hay otras formas pero muy limitadas, como el deporte o la música. Yo escogí la mente", dice orgulloso Singleton.

Semillas de rencor es la tercera película de este director que con 23 años se convirtió en 1991 en el primer cineasta afroamericano candidato a dos Oscar de la Academia de Hollywood, entre ellos al mejor director, por Los chicos del barrio. Criado en los suburbios pobres de Los Ángeles, en calles repletas de drogas y alcohol, donde el ser negro es un motivo de orgullo, el cine de Singleton arrastra desde Los chicos del barrio una fama de violento, acrecentada por los disturbios raciales que provocó su estreno, que él aniquila con un par de frases: "El análisis sobre la violencia de mis películas es muy cobarde, ya que América es una sociedad violenta. Toda la industria de Estados Unidos fomenta la cultura de la violencia. Mis películas cuestionan esa violencia, a diferencia de las de Schwarznegger o Bruce Willis en las que las muertes, unas 70 u 80 por filme, son algo gracioso. La gente que aplaude este tipo de películas son las que critican la violencia de las mías, en las que las muertes se convierten en algo trágicoExperiencias personales

Semillas de rencor, con guión, producción y dirección del propio Singleton -"en la industria del cine de Estados Unidos no hay dinero para los negros; si no escribes, produces, y diriges tú mismo, no trabajas y si no trabajas, no comes"- narra la mezcla de los diferentes tipos de personas, razas, culturas, países y orientaciones sexuales en un campus universitario. Basada en la experiencia personal de Singleton, éste explica: "La mezcla de gente que existe en América es muy interesante. El peligro es cuando prima la supremacía de un grupo, por ejemplo de los blancos, una supremacía que puede alentarse desde un grupo de jóvenes o desde el propio Gobierno como ha sucedido a lo largo de la historia".

El filme supone un nuevo paso en el mundo del cine de la modelo, también negra, Tyra Banks, novia de Singleton. Junto a este cuerpazo que supera en más de dos cabezas la altura del director, trabajan, entre otros, Jennifer Conelly, Ice Cube y Omar Epps.

El atentado de Oklahoma que provocó la semana pasada más de 200 muertos le ha venido a dar cruelmente la razón a Singleton. "Como americano estoy profundamente dolido de que hayan sido unos americanos los causantes de esta matanza, pero no me ha sorprendido lo más mínimo. Lo primero que se pensó fue que había sido obra de integristas islámicos. Lo que querían era encontrar una cabeza de turco, en vez de enfrentarse con el problema real. Seguro que si hubieran podido echar la culpa a un negro lo habrían hecho", asegura impasible el director. Sobre la filosofía nazi del autor del atentado de Oklahoma, un fenómeno que refleja de forma trágicamente premonitoria Semillas de rencor, Singleton opina que no existe un resurgimiento del nazismo en su país. "Ha existido siempre".

Dice que es muy pronto todavía para saber si la era Clinton podrá cambiar algo en su país. De momento se conforma con asegurar, haciendo un símil con el título de su filme y en un tono de candidez casi infantil, que "América es un jardín de violencia en el que se cosechan las semillas que se plantaron. Con mi cine, lo único que intento es no añadir más violencia a ese jardín. Quiero plantar semillas positivas, en vez de semillas de rencor".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de abril de 1995