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Vivir en ciudades contaminadas aumenta el riesgo de muerte prematura

Las personas que habitan en las ciudades más contaminadas de Estados Unidos tienen una probabilidad más alta, entre un 15% y un 17%, de morir prematuramente que aquellas que viven en zonas más limpias, según los resultados del mayor estudio realizado hasta hora en EE UU sobre los efectos en la salud de las micropartículas emitidas por chimeneas y tubos de escape. "Su impacto sobre la vida y la salud es mucho más penetrante de lo que se había creído hasta ahora", ha declarado Douglas Dockery, de la Escuela de Salud Pública de Harvard y uno de los autores de la' investigación.En la ciudad de Washington, con un nivel bajo de estas partículas en la atmósfera en comparación con la media de las ciudades del país, la esperanza de vida de las personas es aproximadamente un año de vida inferior a la media en ciudades limpias. En áreas altamente contaminadas, como Los Ángeles, la diferencia es muy superior.

El estudio, sobre datos correspondientes al periodo 1982-1989, se ha realizado en más de medio millón de personas adultas de 151 áreas metropolitanas de EE UU, comparando los datos de mortalidad con las medidas de partículas en la atmósfera. Se ha descubierto así que hay diferencias muy significativas entre las tasas de fallecimientos por enfermedades cardiovasculares, respiratorias y cáncer de pulmón según la contaminación.

Cuatro importantes. centros de investigación han realizado este trabajo, centrado en estas micropartículas de tamaño igual o inferior a la cuarentava parte del grosor de un cabello humano y que penetran, tras inhalarse, profundamente en el tejido pulmonar. La mayoría de ellas son compuestos de azufre que se emiten en la combustión de fósiles, en el transporte y en las plantas de producción energética.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de marzo de 1995