Tres razones para la discreción
Tres son las razones que ha barajado la dirección del PP para optar por un perfil discreto ante la reapertura del caso GAL: el convencimiento de que puede acabar en una crisis de la Presidencia del Gobierno, en referencia a la institución: y no sólo a su actual titular; la casi certeza de que el juez Garzón tiene recursos suficientes para seguir adelante, y la seguridad de que la opinión pública "no aceptaría un tratamiento agresivo" por parte de la oposición.La posición de Aznar y el PP es bien diferente de la que habían mantenido en el pasado reciente. Aznar abrió la campaña de las elecciones generales del año pasado con el anuncio de que él no indultaría a los ex policías Amedo y Domínguez, porque no veía razones para ello. El Gobierno acariciaba el indulto, pero no lo llevó la práctica.
Tras las elecciones europeas, el PP desencadenó la polémica sobre la reinserción de presos terroristas. El acento se colocó sobre los de ETA, pero los populares no dejaron de señalar que eran una tapadera para sacar de la cárcel a Amedo y Domínguez.
Pese a todo, desde las primeras horas siguientes a la reactivación del sumario el PP ha querido dejar claro que su discreción no podía confundirse con un silencio cómplice. La actitud para los próximos días se decidirá hoy.
En este encuentro de Aznar con la cúpula del aparato organizativo y los portavoces parlamentarios se puede optar por alguna iniciativa concreta, simbólica a estas alturas, como la convocatoria de la Diputación Permanente del Congreso.
En el PP ha crecido la irritación en los últimos días porque la invitación al Gobierno para que comparezca en el Parlamento sólo ha recibido respuestas negativas de varios ministros.


























































