La Comunidad organiza un plan piloto de recolocación de 118 parados

Los expertos en relaciones laborales lo conocen como outplacement, pero no es otra cosa que una actividad encaminada a recolocar a los trabajadores despedidos de sus empresas. La Comunidad ha puesto en marcha su primera experiencia piloto para encontrar un empleo a 66 personas que han pertenecido al colectivo de aduanas y 52 trabajadores de la empresa de fertilizantes del grupo KIO Fesa-Enfersa.

El Consejo de Gobierno de la Comunidad aprobó el jueves un gasto de 18 millones para 1994 dedicados a la formación de estos 118 trabajadores en las técnicas de búsqueda de un empleo. La inversión del programa para 1995 no se ha cuantificado, pero también está previsto dotarlo económicamente.El proceso consta de tres capítulos: formación para la búsqueda de empleo, prospección de empresas empleadoras y la organización de pequeños grupos autónomos dedicados a encontrar un empleo y apoyarse entre ellos para lograrlo.

Tomás Valdés, director del área de formación para la innovación en la empresa del Instituto Madrileño para la Formación (IMAF), explica que se trata de experimentar el servicio de inserción laboral con vistas a la creación de las agencias de empleo regionales. En el proyecto participa la compañía de recolocación Arco-Creade.

La Comunidad de Madrid ya ha montado dos bolsas de trabajo para jóvenes y mujeres que han exasperado a los sindicatos porque consideran que contribuye a dispersar todos los esfuerzos humanos y materiales para luchar contra el paro (véase EL PAÍS de 27 de noviembre). Valdés dice que actúan "a requerimiento de parte, en este caso de la Consejería de Economía".

El sector de agencias de aduanas se desplomó al desaparecer las fronteras en la Unión Europea. Las agencias de aduanas presentaron expedientes de regulación de empleo que afectaron a 4.000 trabajadores de la Comunidad, según el IMAF. De esos 4.000, 600 demandaron recibir formación al IMAF y 400 "manifestaron interés en participar en experiencias concretas que se realizaron a lo largo del segundo semestre de 1993 y l994". A este último grupo pertenecen los 66 trabajadores que van a participar en esta experiencia piloto. Los 52 ex trabajadores de Fesa-Enfersa no han encontrado trabajo todavía.

El Consejo de Gobierno de la Comunidad también aprobó otra partida de 39 millones para formar a trabajadores de empresas con plantillas de entre 1 y 49 personas que vayan a sufrir algún cambio tecnológico. El proyecto permitiría enseñar a 1.100 trabajadores madrileños de los sectores de la electricidad, electrónica, construcciones metálicas, artes gráficas, servicios comerciales y de hostelería en el Centro de Innovación y Sistemas Avanzados para la Formación, calle de Maldonado, 53. Teléfonos 580 54 54 y 580 54 61.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 18 de diciembre de 1994.

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