Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
MEDICINA FORENSE: ENDOSCOPIA

Las microcámaras entran en el 'hombre de los hielos'

Nuevos misterios sobre el hombre de los hielos, que vivió hace 5.000 años en la región de los Alpes italianos, han sido descifrados en el III Simposio Internacional, celebrado en Viena la semana pasada, sobre una de las Momias más célebres del mundo. Ötzi, el nombre popular de este hombre prehistórico, encontrado en un glaciar en 1991, tenía el tejido pulmonar negro. "Sus pulmones son tan oscuros como los de un hombre contemporáneo que vive en una ciudad con el aire contaminado o los de un fumador", asegura 0thinar Gaber, del Instituto de Anatomía de la Universidad de Viena. Los investigadores explican el color negro en el tejido pulmonar por la exposición al humo y el hollín, producido por las fogatas al aire libre para obtener calor o cocinar los alimentos.Gaber presentó además un sensacional documento fílmico que muestra el interior del cadáver. Las tomas fueron realizadas con una microcámara especial durante las investigaciones endoscópicas y se pueden reconocer hasta los vasos sanguíneos en el área del corazón.

Expertos en radiología y tomografías computadorizadas de la Universidad de Innsbruck (Viena) aseguran que las arterias de la momia estaban altamente calcificadas "y corresponden a las de un hombre de 60 o 70 años", y no a las de una persona de 30 o 35 años, edad estimada con pruebas de carbono que tenía el cazador de los Alpes en el momento de morir.

Según las investigaciones, el hombre de los hielos se congeló inmediatamente después de morir, pero en el transcurso de 5.000 años se descongeló por lo menos una vez y se volvió a congelar. Lo que es seguro es que el cadáver estuvo en el agua por un periodo de tiempo indeterminado; así lo indican, entre otras pruebas, la pérdida de las uñas y de casi la totalidad del cabello.

Las radiografías han mostrado que el cadáver tiene costillas fracturadas y se rompió la nariz antes de morir.

Del interior de la momia se han extraído muestras de tejido de la nariz, la faringe, los pulmones y el hígado, y los resultados de las investigaciones serán revelados próximamente. Aún están pendientes las biopsias de los riñones, del tubo digestivo y del bazo.

La tumba provisional de Ötzi es un frigorífico de la Universidad de Innsbruck donde se mantienen constantes la temperatura y la humedad con un sistema controlado por ordenador, que dispara una alarma si se produce una variación térmica superior a dos grados. El tiempo máximo que los científicos pueden tener el cadáver fuera de la nevera es de 20 minutos, y sólo está permitido utilizar instrumentos de titanio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de diciembre de 1994