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Un escritor, cinco científicos, y tres economistas reciben el Nobel de manos del rey de Suecia

El novelista japonés Kenzaburo Oé se ha ganado una gran popularidad

Cinco científicos, un escritor y tres economistas recibieron ayer en la Casa de Conciertos de Estocolmo, de manos del rey de Suecia, Carlos Gustavo, la medalla y el diploma, además de un cheque por valor de contadas excepciones, cada 10 de diciembre, desde 1901, cuando por primera vez se puso en práctica el testamento de Alfred Nobel. El escritor japonés Kenzaburo Oé se ha ganado, durante su estancia en Estocolmo, una gran popularidad.

La fecha coincide con el día del fallecimiento, en 1896, del inventor de la dinamita y exitoso empresario sueco, que, con su testamento, quiso, tal vez, compensar el descubrimiento de una sustancia tan cargada de connotaciones negativas por el uso bélico que le dieron posteriores generaciones, con el estímulo a la creación fecunda y beneficiosa para la humanidad en el campo de la medicina; la física y la química; la literatura, y la paz. Con posterioridad, en 1969, el Banco Nacional de Suecia creó el premio de economía.El premio es para los suecos un orgullo nacional y ayer, como todos los años, la Casa de Conciertos abrió sus puertas a los reyes, Carlos Gustavo y Silvia, y otros miembros de la familia real; a representantes del Gobierno, la cultura y las finanzas; al cuerpo diplomático, y a invitados especiales. En total, unas 2.000 personas.

Museo

El encargado de dar la bienvenida fue el presidente del directorio de la Fundación Nobel, profesor Bengt Samuelsson, quien tuvo un recuerdo para Linus Carl Pauling, el único en la historia del premio que lo recibió dos veces: el de química, en 1954, y el de la paz, en 1962, por ser el abanderado en una campaña contra las pruebas nucleares y la difusión de las armas atómicas.Samuelsson anunció el proyecto de creación de un museo Nobel, en Estocolmo, y otro de la paz, en Oslo, que reunirán la historia de los premios y buena parte del desarrollo de la ciencia, la literatura y la lucha por la paz en este siglo.

Después de una interpretación de la Orquesta Filarmónica de Estocolmo, dirigida por Herbert Blomstedt, fueron desfilando, por su orden, para recibir el premio, los físicos Bertram N. Brockhouse y Clifford G. Shull; el químico George A. Olah, y los investigadores en medicina Alfred Gilman y Martin Rodbell, cuyos trabajos fueron, presentados por miembros de la Academia de Ciencia.Llegó luego el turno del escritor japonés Kerizaburo Oé, uno de los premiados que mayor interés popular ha despertado y cuya presentación estuvo a cargo del miembro de la Academia Sueca y presidente del Comité Nobel, Kjell Espmark. Éste se refirió a alguna escena de las novelas ele Oé que arrojan luz sobre toda la creación del escritor y que, pese a lo dicho por éste, que sólo escribe para lectores japoneses, lo hace, dijo el académico, en un Ienguaje pleno de fresca poesía, que trasciende las barreras idiomáticas y culturales y adquiere una dimensión universal.

Finalmente, los economistas Joham Harsanyi, John F. Nash y Reinard Selten recibieron su galardón.

La música fue exclusivamente nórdica y estuvo representada por Griege, Sibellus, Stenhammar, Rangstrom, Joham Roman y Nielsen. La parte vocal corrió a cargo de la soprano Doris Soffel.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de diciembre de 1994