Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
MÉXICO

Dos toreros y un charlot

En la quinta corrida de la temporada de El Toreo la raza del encierro de Mareo Garfias colaboró para que brillarán dos toreros: el mexicano Enrique Garza y el hispano Pepín Liria. También tuvo el público que soportar la charlotada de Jorge de Jesús El Glison.Con el que rompió plaza, Enrique Garza mostró su gran habilidad con los palitroques. Se vio empeñoso con la muleta, aunque no pudo hilvanar su quehacer por lo distraído del astado. La decisión que mostró a la hora de la verdad al hacer valientemente la cruz le valió el trofeo.

Al fiero, fijo y codioso cuarto, el diestro de Cadereyta le instrumentó estatuarios valientes y rítmicas gaoneras. Empezó su faena con un espectacular péndulo en los medios. Si bien le faltó estructura y reposo, su toreo tuvo temple, mando y plasticidad.

Garfias / Garza, Glison, Liria

Toros de Marco Garfias, con trapío, casta y fuerza. 2º y 4º, bravos. El ganadero dio la vuelta al ruedo tras la lidia del 4º.Enrique Garza: estocada (oreja); media poco desprendida (oreja). El Glison: pinchazo bajo, estocada baja tendida y estocada caída (división y vuelta al ruedo protestada); aviso antes de matar y estocada tendida de la que sale arrollado (abucheos). Pepín Liria: estocada (silencio); estocada (oreja). El banderillero Joaquín Angelino sufrió en el sexto cornada en una pantorrilla. Plaza de El Toreo (Cuatro Caminos, México), 12 de nobiembre. Casi media entrada.

Lástima que El Glison desaprovechara la nobleza y extraordinaria calidad del segundo toro, que fue aplaudido en el arrastre. Hizo su trabajo zapatilleando, despegado, sin mando y rematando grotescamente sus tandas de trapazos. Al final de su pésima intervención templó algunos derechazos asumiendo poses ridículas. Su labor con el áspero y peligroso quinto estuvo plagada de sus acostumbradas vulgaridades y payasadas.

Aunque el tercero de la tarde calamócheaba, Pepín Liria tuvo detalles de exquisitez con el percal. Con la franela empezó doblándose para sujetar al bovino, pero no consiguió domeñarlo y fue alcanzado dos veces por el cornúpeta, afortunadamente sin consecuencias. Hizo la suerte suprema con verdad.

A pesar de que con el sexto alargó su tarea y a ratos aburrió, a la postre acabó dominando al burel a base de aguantarlo. Al final de su trasteo toreó con buen gusto y estuvo por encima del bronco e incierto morlaco. Ejecutó un clásico volapié y dejó el acero hasta la bola.

Festival en Castellón

En Castellón se celebró el sábado un festival a beneficio del Montepío de Toreros de Valencia.Se lidiaron novillos de Ignacio Pérez Tabernero, con el siguiente resultado: Ortega Cano, oreja; Emilio Muñoz, oreja; Litri, oreja; Enrique Ponce, oreja; Finito de Córdoba, dos orejas; Ramón Bustamante, palmas, y Soler Lázaro, palmas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de noviembre de 1994