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LA ESPAÑA DE LAS AUTONOMÍAS

Pujol recuerda, "para que no haya ninguna duda", que "Cataluña es una nación"

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol, utilizó su turno de réplica para resaltar el carácter permanente, histórico, de la autonomía catalana y la imposibilidad de que en el futuro se igualen las comunidades autónomas consideradas históricas a las no históricas. Si en la sesión del lunes la intervención de Pujol careció de aristas que pudieran molestar al resto de comunidades, ayer incorporó a su discurso pinceladas de un cierto reproche, e incluso introdujo una mínima crítica al Gobierno por no tener en ocasiones la necesaria lealtad constitucional.El tono empleado por Pujol venía a recoger una cierta frustración por el lenguaje empleado la víspera por algunos presidentes. autonómicos, que aseguraron que en 15 años todas las autonomías serían iguales. "El tiempo no hará desaparecer las diferencias [entre comunidades históricas y no históricas]", indicó. "Contra esa idea quiero decir que la vivencia histórica es uno de los retos más permanentes que definen un pueblo. La vivencia histórica y la lengua. Eso no ha desaparecido con siglos de persecución, ni con 40 años de franquismo, y no lo harán desaparecer 15 años de Estado de las autonomías", machacó. Pujol sostuvo, "para que no haya ninguna duda ni ninguna sombra de doble lenguaje" que Cataluña "es una nación". Para el dirigente nacionalista, España es plurinacional y está compuesta por diversas naciones, una de ellas Cataluña.

El presidente catalán calificó de injusto que se hable siempre de la lealtad constitucional de las comunidades y dijo que esa actitud debe ser recíproca. En su opinión, los nacionalistas catalanes ya han dado sobradas pruebas de adaptación al marco legalmente vigente. "Somos nosotros, los catalanes, los que reclamamos ser tratados con lealtad constitucional", manifestó. Se remontó hasta la LOAPA (Ley Orgánica de Armonización para el Proceso Autonómico) del año 1981 para recordar que en ocasiones es el Gobierno el que se salta la Constitución tratando de recortar la autonomía catalana.

Pujol dijo que la voluntad de solidaridad de Cataluña hacia el resto de las comunidades es irreversible, pero apostilló que la solidaridad no puede ser un principio expansivo sin límite y de aplicación indiscriminada. Compartió la frase que el lunes había utilizado otro presidente para asegurar que es muy fácil hablar de solidaridad con los recursos de los demás, e hizo una cierta autocrítica al señalar que los catalanes también han de analizar a fondo su actuación durante los últimos años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de septiembre de 1994