Crítica:FOLCLOR:NASS MARRAKECHCrítica
i

Extasis rítmico

Los gnaua ("hombres que no hablan, sólo cantan") son descendientes de esclavos que llegaron a Marruecos durante el siglo XV. Nass Marrakech (cuyo nombre significa Gente de Marrakech) convirtió la sala del Círculo en un hervidero de ritmos que hermanan al, Magreb con el África negra. El rasgueo del sentir -instrumento de cuerdas parecido a una guitarra- y unas palmas que iban creando la compleja trama percusiva, marcaron el inicio de la actuación del grupo.El taconeo de las babuchas, en una especie de baile de claqué, fue recibido por el público con entusiasmo. No menos espectaculares resultan los giros, genuflexiones y volteretas de sus danzas; una generosa- exhibición para los coreógrafos occidentales. Sacerdotes y curanderos, los gnaua utilizan la música y el baile para provocar estados de trance.

Nass Marrakech Ennaji Moulay M'Hamed (mandolina), Kodssi Abdeljalil (voz, tamtam, bendir), Bensalourn Adbelkebir (sentir, voz, ), Bechar Mohamed (karbaka, voz) y Said Oughassal (sentir, voz, percusión)

Círculo de Bellas Artes. Madrid, 16 de septiembre.

Al final, irrumpieron dos espontáneos; el norteafricano se contoneaba y el senegalés se apoderó de uno de los tambores para contribuir al frenesí vercusivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 19 de septiembre de 1994.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50