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La OMS urge a tomar medidas de prevención contra el sida en Asia

Críticas a la política sanitaria de EE UU y Japón

La Organización Mundial de la Salud (OMS), por medio de Michael Merson, responsable del programa contra el sida, urgió ayer en la segunda jornada de la X conferencia sobre la enfermedad, que se celebra en Yokohama (Japón), a los gobiernos asiáticos a tomar medidas de prevención y ahorrar así miles, de millones de dólares. Mimbros de Act Up, la organización más combativa en este terreno, criticaron en la ciudad nipona a Bill Clinton y protestaron en París contra la "hipocresía" de Japón.

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"Más de 6.000 personas contraen cada día el virus, -y aún más en Asia", dijo Michael Merson. Se calculan unos 17 millones de enfermos de sida en el mundo, y en el año 2000 sólo en Asia puede llegarse a los 10 millones, pues el pasado año los casos se multiplicaron por ocho.Según Merson, "los programas básicos de prevención costarían entre 750 y 1.500 millones de dólares (entre 100.000 y 200.000 millones de pesetas), es decir menos del 0,03% del producto nacional asiático o menos de una hora e producción de los trabajadores japoneses. Por favor, no nos escudemos en los costes como excusa".

"Hasta que no triunfemos sobre los factores sociales", afirmó el alto ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), "aceptando la enfermedad y eliminando la discriminación, no podremos controlar la epidemia. Deben abolirse todas las leyes y prácticas discriminatorias, y dar los medios necesarios para que los que carecen de ellos puedan protegerse a sí mismos".

Un grupo de activistas estadounidenses de Act Up acusó ayer en la conferencia a Bill Clinton de haber fracasado contra el sida en las áreas de investigación, inmigración, educación y fondos para programas sociales. "En la campaña presidencial dijo que haría del sida su obsesión", denunciaron, "pero dos años después, como presidente, está muy cerca de romper su promesa".

Act Up aplaudió a Japón como organizador de la Conferencia e indicó que no había intentado boicotear la ceremonia porque la presidieron el príncipe heredero y el primer ministro Tomichi Murayama. "Yo estaba sentado viendo la ceremonial, dijo Andrew Vélez, militante de la organización, "y me decía: ¿cuándo un presidente de mi país ha venido a una conferencia sobre el sida y ha dicho: 'Me encargo del tema?".

La misma organización se manifestó, sin embargo, ante la embajada japonesa en París para protestar contra la política "hipócrita" de Japón respecto a los portadores del virus del sida. Act Up acusa a Japón de impedir la entrada de seropositivos y de permitirla sólo durante la conferencia.

Por otra parte, en la Conferencia se señaló ayer que las mujeres -que suponen un 40% del total de enfermos de Asia- deben tomar un papel activo para protegerse del sida. Así concluye el informe presentado por Zena Stein, codirectora del Centro del Sida del Instituto Psiquiátrico de Nueva York. "Debemos impulsar la comunicación sobre asuntos sexuales entre hombres y mujeres", dijo Stein. "Hay aún demasiados tabúes en todas las comunidades".

Algunos investigadores se mostraron modestamente optimistas acerca del empleo de ciertas combinaciones de fármacos, que podrían actuar como inhibidores capaces de impedir que el virus de inmunodeficiencia adquirida desarrolle el sida. "Va a haber un lento proceso evolutivo", dijo Michael Saag, director de la clínica de sida de la Universidad de Alabama. El problema que hasta ahora han tenido los inhibidores es que los virus han podido hacerse resistentes a ellos, por lo que no eran efectivos a largo plazo.

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