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Separatismo y economía global

Es una paradoja a nivel mundial: cuanto más une a las naciones la tecnología y el comercio, mayores son las tensiones separatistas en los países. ( ... )Al terminar la II Guerra Mundial, muchos predijeron que una economía global llevaría a una comunidad planetaria, y que el nacionalismo decaería conforme todos fuéramos sintiéndonos pasajeros de un mismo barco, la Tierra. Pero el avance en esa globalización de la economía y el mayor poder de las instituciones transnacionales está produciendo el efecto contrario; en lugar de decaer, el nacionalismo florece. Incluso regiones minúsculas se plantean romper con el Estado central y conectarse a la economía mundial por su cuenta. ( ... ) En el pasado, los movimientos separatistas eran introspectivos y chovinistas; hoy son defensores del libre comercio y tienen una vocación internacional. ( ... )

Barcelona muestra cómo se puede conseguir una situación equilibrada. La capital catalana -un día oprimida por la dictadura franquista y que hoy ve restaurada la democracia y disfruta de un considerable nivel de autonomía- permanece como parte integrante de España, pero pone sus ojos en Europa y en la economía global al mirar al futuro. La creciente autonomía de Cataluña ha socavado el movimiento por la plena independencia ( ... ) y la región no ha sufrido la violencia que asola al País Vasco.

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