"Triunfaron los Domecq"_
Al rejoneador Luis Domecq no se le habían subido los humos del triunfo a la cabeza, según comentaba en su casa de Madrid tas llegar de Las Ventas: "Hay que ser siempre humilde, sobre todo cuando se trata de un triunfo como éste, que fue de toda la familia Domecq". Añadía que sin los consejos y las duras exigencias, desde hacía tantos años, de su abuelo, Álvaro Domecq Díez, y de su tío Álvaro Domecq Romero, jamás habría llegado a salir por la puerta grande gracias a su actuación individual.Luis Domecq decía que lloró de emoción tras ver caer al toro y entró casi en éxtasis, "por eso lo primero que se me ocurrió fue ir a abrazar a mi tío, que también lloraba". Pese a su juventud, el rejoneador ya colecciona en su carrera tres salidas a hombros, "aunque ésta es la cumbre, pues en las otras me ayudaron las orejas obtenidas por colleras con mi hermano Antonio, como le ocurrió hoy a él. Entre los dos ya vamos aportando alguna gloria a la dinastía, a ser dignos del apellido" .
Con respecto a esa actuación, se sentía orgullosísimo, "porque el toro fue muy bravo y esos son los peores, en el sentido de que descubren a los malos toreros", y explicaba que, al margen de la técnica y el clasicismo, pudo sacar todo el sentimiento que lleva dentro cuando torea: "Como tras el sensacional triunfo de Julio Aparicio ésta es la feria del arte, había que apostar por ese estilo con tan buen toro".


























































