Los biólogos buscan virus o una mutación en la bacteria asesina

Ya van nueve muertos en el Reino Unido

Microbiólogos del Reino Unido intentan averiguar por qué un organismo que suele causar dolor de garganta se ha convertido en un agente asesino. Barajan la hipótesis de una mutación o de un virus no determinado. Mientras, la alarma social sigue creciendo. La cifra de víctimas mortales provocadas por la llamada bacteria asesina, una infección cuya virulencia ha sorprendido a las autoridades sanitarias británicas, se eleva a nueve. Como en los casos anteriores, la destrucción fulminante de los tejidos por estreptococos ha sido la causa. Ayer se supo que hay más víctimas en Nueva Zelanda e Islandia.

A las investigaciones que se realizan sobre la base de un virus que haya modificado la acción normal de los estreptococos o de una mutación de la propia bacteria, hay que añadir otro factor desconcertante en el Reino Unido. Siete de los 14 casos tratados han sido localizados en el condado de Gloucester, al suroeste del Reino Unido.Para la sanidad pública británica se trata de un brote poco común pero contemplado en la literatura científica. No se puede hablar por tanto de epidemia. El Servicio Nacional de Laboratorios, que coordina. las investigaciones, ha ido aún más lejos. En su intento de calmar los ánimos ha asegurado que los fallecimientos registrados no superan la decena de necrosis anuales (destrucción de los tejidos similar a la gangrena) considerada normal por los expertos. Los analistas de los 53 laboratorios del país que estudian los casos, además, no han podido establecer una relación fiable entre ellos a pesar de sus aparentes similitudes.

El número de víctimas, situado ayer en nueve personas, podría elevarse a once, ya que hay dos casos más no incluidos oficialmente en la lista pero sobre los que se está investigando.

Estreptococos y meningitis

En Stroud, una pequeña localidad turística en el corazón de Gloucester, la situación es preocupante. Cuatro de los infectados que han logrado sobrevivir procedían de allí. Todos muestran enormes cicatrices que precisarán cirugía estética en el futuro. La rápida acción de los estrectococos que devoran literalmente los tejidos sólo pudo ser atajada eliminando estos últimos de forma generosa. Tres vecinos de pueblos próximos a Stroud han tenido menos suerte falleciendo en los tres últimos meses.El caso de la bacteria asesina ha llegado a la Cámara de los Comunes. Preguntado por el Partido Laborista en la oposición, el portavoz del Ministerio de Sanidad señaló ayer que la alarma social es "comprensible, pero infundada". Sanidad mantiene que el miedo lo siembran los medios de comunicación.

El Ministerio de Salud holandés salió ayer al paso emitiendo un comunicado en el que asegura que esta misma bacteria ha causado la muerte a 21 personas entre julio de 1992 y diciembre de 1993 de un total de 132 que resultaron afectadas, informa Sonia Robla. Según el mismo comunicado, enviado a las autoridades sanitarias regionales, la situación es estable y no cabe hablar de epidemia porque los casos se presentaron aisladamente en diferentes sitios. "No existe motivo de alarma, el estreptococo A únicamente afecta a personas sin defensas y sólo en casos excepcionales puede causar la muerte", explicó Nicole Stolk, portavoz del Ministerio de Salud.

Stolk ha hecho hincapié en que las cifras no son motivo motivo suficiente de alarma, sobre todo si se considera que anualmente en Holanda mueren unas 2.000 personas de gripe.

En Islandia ya se han detectado dos muertes a causa de la bacteria. Una se produjo en marzo y otra en abril. En Nueva Zelanda, un paciente del hospital de Auckland sufre necrosis por la misma bacteria. En España, el Ministerio de Sanidad "no tiene constancia de ningún caso de este tipo", si bien ha pedido información a las autoridades británicas.

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