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Clinton intenta aplacar a Rusia y le pide que desempeñe un "importante papel"

El presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, animó ayer a Rusia a seguir interpretando su "importante papel" en la búsqueda de la paz en Bosnia, pero' eludió responsabilidades particulares en los bombardeos de Gorazde al explicar que ambas operaciones expresan claramente la política de las Naciones Unidas.Bill Clinton reconoció que no consultó previamente con Rusia, ni el domingo ni ayer, antes de que los aviones de la OTAN atacaran posiciones serbias. En ambas ocasiones, el Gobierno norteamericano informó al Ejecutivo ruso una vez que las operaciones habían concluido. El domingo, Clinton habló por teléfono con Yeltsin para explicarle, según narró el propio presidente norteamericano, que "esto [Gorazde] era diferente a lo que ocurrió en Sarajevo".

Ayer fue el secretario de Estado, Warren Christopher, quien llamó a su homólogo ruso, Andrei Kózirev, para analizar la situación en Bosnia. Aunque el Departamento de Estado no dijo si esa llamada se produjo antes o después del bombardeo, la información facilitada demuestra que no fue una consulta, sino un cambio de impresiones.

En cierta manera, con esta decisión, Estados Unidos se ha tomado la revancha por el comportamiento de Rusia durante la crisis de Sarajevo en febrero pasado. En aquella ocasión, Rusia protagonizó la intervención diplomática decisiva para convencer a los serbios de que retirasen su artillería de los alrededores de la capital bosnia. Esa acción, que tomó por sorpresa a los norteamericanos, provocó un gran malestar en Washington.

Ahora Estados Unidos se ha apoyado en el hecho de que sus aviones han actuado como meros instrumentos de la ONU para obviar la participación de Rusia en el conflicto. Bill Clinton opinó ayer, no obstante que sigue siendo necesaria "una estrecha coordinación con lo rusos". "tienen un papel crucial si queremos seguir adelante con las conversaciones de paz" afirmó el presidente norteamericano.

Clinton aparece, por primera vez desde que comenzó a actuar en Bosnia, confortablemente instalado en el control de la situación. Por un lado, hasta e momento está funcionando su iniciativa de acuerdo bilatera entre musulmanes y croatas Por otra parte, en relación con los serbios, ha terminado por imponerse su política de ejecutar bombardeos de castigo para obligarlos a moderar su actitud.

Esta opción resulta tremendamente arriesgada porque los serbios podrían actuar en dirección contraria a la que Clinton espera, pero, es indudable que ahora Estados Unidos tiene mayor responsabilidad en la marcha de los acontecimientos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de abril de 1994