¡Y toca las congas!

Andy García fue el organizador de la fiesta más divertida celebrada anoche en Madrid. En la sala Xenon, unas 400 personas tuvieron la oportunidad de asistir a un encuentro único: el contrabajista Cachao y el pianista Bebo Valdés, que no actuaban juntos desde 1960. Ambos se engarzaron en un dúo memorable con el acompañamiento de dos percusionistas. Uno, el batería de la orquesta de Lucrecia. El otro..., Andy García, que no contento con despertar una especie de vorágine entre el público femenino, sabe tocar las congas.

Sobre el escenario, García sudaba vestido con un traje oscuro muy serio. Había llegado a la fiesta con su mujer y sus hijas pequeñas, que se dedicaron a jugar y correr entre la gente que le iban presentando al actor de el Padrino III.

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Pedro Almodóvar, Fernando Trueba y Carlos Saura se acercaron a saludarle, y este último dijo que había hablado de proyectos con el cubano, aunque no quiso concretar.

Almodóvar dijo que García era un actor espléndido. "En El Padrino III estaba prodigioso", afirmó. "A mi me recuerda lo mejor de Antonio Banderas, esa cosa de venao que le va muy bien a los personajes apasionados que yo escribo".

A la reunión, patrocinada por Canal + y que sirvió para presentar el documental de Andy García Cachao: como su ritmo no hay dos, acudieron desde Simoneta Gómez-Acebo, a Marisa Paredes, Vicente Aranda, Juan Cueto o los miembros de Ketama. Ángela Molina se desmelenaba bailando los ritmos afrocubanos que llegaban desde el escenario en un jam session a la cubana, una descarga con la que Cachao y Valdés volvieron a lucirse como figuras históricas de los años 50 en La Habana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0025, 25 de noviembre de 1993.