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El futuro de la Unión Europea, pendiente de la crisis del SME

El futuro de Europa se halla en suspenso por el colapso sufrido por el mecanismo de cambios del Sistema Monetario Europeo (SNIE) en los últimos días. La incapacidad del actual sistema para hacer frente a la especulación ha quedado patente con el desplome de cinco de las ocho divisas que lo componen. Con el propósito de hallar una solución antes de que vuelvan a abrir los mercados el lunes, hoy se reúnen en Bruselas los ministros de Economía y gobernadores de los bancos centrales de los Doce para replantear la coordinación monetaria y sus efectos sobre la Unión Europea.

Con el objetivo de preparar el encuentro de ministros de Finanzas que se celebra hoy en Bruselas, ayer se reunió el Comité Monetario europeo, al que asisten los tesoreros y los subgobernadores de los bancos centrales. El Comité reanuda esta mañana, a las diez sus conversaciones para presentar a los Doce las posibles soluciones que permitan hacer frente a las turbulencias cambiarías y a los problemas económicos que aquejan a Europa.El ministro de Finanzas alemán, Theo Waigel, aseguró ayer en Salzburgo que el SME sobrevivirá a esta crisis, aunque "necesita más flexibilidad". El Sistema, según Waigel, "es necesario y razonable y ha contribuido de forma decisiva a la estabilidad europea".

Al término de la reunión que mantuvo el Comité ayer, un delegado irlandés afirmó que se están examinando muchas opciones. "Todo está abierto", declaró otro asistente. Efectivamente, las soluciones son muy variadas: ampliación de las bandas de cotización de las monedas, revaluación del marco frente al resto de las divisas, devaluación de las cinco monedas que se han visto atacadas franco francés, franco belga, corona danesa, peseta y escudo-, salida temporal del marco del mecanismo de cambios o suspensión del propio Sistema Monetario Europeo.

La crisis está provocando un aluvión de críticas, cada vez más aceradas, procedentes, sobre todo, de Francia, contra la política del Bundesbank de mantenimiento o reducción limitada de los tipos de interés. Se acusa al banco central alemán de anteponer su lucha contra la inflación al proyecto de construcción europea. Pero tampoco faltan voces que reconocen la coherencia de la política alemana y creen conveniente un replanteamiento del funcionamiento del SME.

La crisis monetaria se ve agudizada, además, por la recesión generalizada. La solución pasa, según dice el economista Olivier Blanchard en una entrevista que hoy publica EL PAÍS, por políticas expansivas que se apoyen en recortes en los tipos.

El Gobierno español ha convocado mañana a sindicatos y empresarios para darles a conocer las medidas, de urgencia que estudia para hacer frente a la situación. Páginas 35 a 37 Editorial en la página 10 Domingo / 1 a 3

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de agosto de 1993

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