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Los manuscritos secretos del Mar Muerto se exhiben en Washington por primera vez

La exposición trata de desvelar aspectos de los misteriosos papiros hallados hace 45 años

Once originales de los 12 controvertidos manuscritos bíblicos del Mar Muerto, bajo custodia de Israel, se exhiben desde ayer en Washington. La Biblioteca del Congreso de la capital norteamericana quiere que la muestra de los papiros arroje luz sobre el mito que rodea a los textos descubiertos en 1947 en el desierto de Judea por un pastor. Tras el sorprendente hallazgo, los rollos, con transcripciones del Antiguo Testamento escritas 200 años antes de Cristo, fueron vendidos, diseminados y sometidos a análisis secretos durante décadas. Este ocultamiento suscitó virulentas declaraciones de expertos a los que Israel ha negado reiteradamente el estudio de los valiosos manuscritos.

La Biblioteca del Congreso que ha obtenido el permiso del Departamento de Antigüedades de Israel para exponer los rollos, ha añadido objetos históricos de sus fondos para enriquecer la exhibición.La muestra, que contiene escritos desde el año 200 antes de Cristo hasta el 70 después de Cristo, contiene la tabla de estrictas reglas por las que se regían los habitantes del desierto de Judea, así como textos apócrifos. Los documentos fueron hallados cuando un pastor entró en una pequeña cueva para recuperar a una de sus ovejas. La exposición de Washington está montada en un curioso escenario, con una construcción que simula muros y columnas de piedra en una fortaleza y donde las luces que iluminan los textos se encienden, para causarles el menor daño posible, sólo cuando el visitante se acerca a ellos.

La Biblioteca del Congreso puede exponer los manuscrito gracias al apoyo de la Fundación Proyecto Judaica de Washington y de la Universidad Hebrea de Baltimore.

Controversia

Copias de los papiros comenzaron a circular entre distintas universidades y, a pesar de lo esfuerzos de Israel por controlar las traducciones y recuperarlos, varios departamento especializados de prestigiosas universidades comenzaron a disentir públicamente sobre la traducción de los textos. Desde que se concluyó su traducción la controversia sobre el significado de estos antiquísimos manuscritos ha enfrentado a los estudiosos de la materia.En rueda de prensa, se explicó en Washington que la lentitud de la publicación de los textos, criticada por muchos expertos, se debe al trabajo minucioso de recomposición de los fragmentos de los pergaminos y a su interpretación. El profesor Geza Vermes, de la Universidad de Oxford, que durante años pidió sin conseguirlo acceso al estudio de los documentos, calificó ese retraso de "escándalo académico por excelencia". Sin embargo, Gen Drori, director del Departamento de Antigüedades de Israel, dijo que aunque en el pasado hubo cierto secretismo hoy el trabajo está en manos de 60 especialistas y. abierto a cualquier estudioso acreditado que desee participar. Desde el descubrimiento de los rollos, nadie ha podido verlos ni estudiarlos excepto los miembros de la comisión internacional de expertos encargados de la edición. Los investigadores sólo han podido acceder a los textos con la autorización de Israel.

La dificultad de los textos no se encuentra sólo en la lengua utilizada (hebreo antiguo), sino en el hecho de que el tiempo ha hecho desaparecer trozos enteros de los originales. En ocasiones, la ausencia de una sola palabra provoca encendidos enfrentamientos académicos. Uno de los párrafos más controvertidos es aquel en el que algunos creen leer: "un príncipe de la rama de David vendrá para juzgar y ajusticiar", mientras que otros estudiosos apuestan por el más profético significado de: "...Y ellos juzgarán y ajusticiarán a un príncipe de la rama de David". La complejidad de las traducciones ha introducido dudas sobre la propia Biblia.

La exposición, que se mantendrá abierta hasta el 1 de agosto antes de viajar a Nueva York y San Francisco, dedica uno de sus apartados al estudio de la comunidad Qumran, nombre por el que se conoce a los que habitaron el desierto de Judea en aquellos años. Aunque la versión más extendida apunta a que los papiros son responsabilidad de los esenios, existen otras hipótesis a las que la exhibición da cabida. Una de las corrientes de estudio apunta que sobre aquel desierto se alzaba la casa de invierno de una rica familia de Jerusalem, mientras que otros apuestan porque los restos que se han encontrado en el área pertencen a una antigua fortaleza romana.

Aunque muchas de las preguntas quedan sin respuesta decenas de mapas, objetos caseros, prendas de vestir y fotografías ayudan al visitante a comprender el pasado y a entender los antecedentes históricos y las corrientes espirituales que derivaron en el moderno judaísmo y, más tarde, en el cristianismo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de abril de 1993